viernes, julio 19, 2024

Héctor Berna: «Lo que siempre he querido cuando hago una obra de teatro, es que el público no salga indiferente al terminar la obra»

Por S. Cuenca/ Fotos: H.B.

El actor argentino Héctor Berna volverá el 28 de septiembre a meterse en la piel de Dagomar, en la obra de teatro «Cámara Lenta», junto a Patricio Rocco y Carmen Gallardo.

No hay una sola crítica mala, ni siquiera regular, del trabajo actoral del actor argentino Héctor Berna en la obra «Cámara Lenta«, donde su papel de Dagomar, un exboxeador al que su último combate le dejó secuelas físicas, no ha dejado indiferente a ningún espectador. Obra escrita por Eduardo Pavlosky durante su exilio en España y dirigida por Blanca Oteyza, volverá a la cartelera el próximo mes de septiembre.

Héctor Berna llegó a España hace veinte años desde Argentina, donde había hecho mucho teatro, algo de cine y algo de televisión, y una vez aquí, decidió dejar a un lado su pasión, el teatro. «En España tenía que ganar dinero para mantener a mi familia, porque no vine solo, ellos vinieron conmigo» recuerda el actor. Hace once años pudo retomar el teatro y comenzó con un grupo creado en la sierra de Madrid, después conoció a Blanca Oteyza y fue cuando se metió de lleno en el teatro de texto.

De tus comienzos como actor en Argentina, ¿qué recuerdos tienes?

Tengo muchos recuerdos muy lindos. Comencé en el Estudio de formación actoral de Luisina Brando, Silvia Canter y Berta Goldenberg, esto fue en el año 1996 aproximadamente. Ahí hicimos algunas obras de teatro: «Santa Juana de Arco», «El zoo de cristal», «Las brujas de Salem»… Después hice otro curso con Julio Chávez, que es un gran actor y maestro argentino. Tiempo después formamos una compañía de teatro e hicimos varios infantiles, entre ellos «Tramayo destramado» con el que conseguimos algunos premios. Allí también hice la obra «Cámara lenta«, dirigida por Susana Ferioli, es la obra que estoy haciendo aquí en España y hace tres años la retomé con Blanca Oteyza. En Madrid hicimos una primera temporada en el Teatro Lara, y una segunda en el Teatro Victoria. Este año volvemos el 28 de septiembre al Teatro Real Carlos III de Aranjuez y después continuaremos los meses de octubre y noviembre en la Sala Plot Point. En Argentina con esta obra hemos conseguido varios premios: mejor dirección, mejor puesta en escena y mejor actor protagónico dramático.

Has hecho cine, televisión y teatro ¿Dónde te gusta más trabajar? ¿Dónde eres más tú como actor?

En teatro, pero quizás sea porque he hecho mucho más teatro que cine y televisión.

¿Qué se van a encontrar los espectadores en «Cámara Lenta»?

Se van a encontrar con tres trabajos maravillosos de tres actores que ponen el alma encima del escenario, se van a encontrar con una relación maravillosa entre los tres personajes: Dagomar, que es un exboxeador, Amílcar, su exentrenador que vive junto a Dagomar porque prometió cuidarlo siempre después de un combate donde Dagomar había quedado con graves heridas y Rosa, que es una prostituta y amiga de ambos. Toda la obra transcurre dentro de la casa de Dagomar; las escenas hablan, sobre todo, de las relaciones humanas y van contando pedazos de la vida de Dagomar y de la convivencia con Amílcar. Durante la obra, el texto no habla explícitamente de la dictadura militar y la persecución a los argentinos, pero en el subtexto queda muy claro de lo que está hablando el autor. No me puedo olvidar de la puesta en escena y dirección de Blanca Oteyza, es maravillosa, al igual que las luces, el vestuario de Pier Paolo Álvaro, la música de Miguel Barón… está todo muy bien logrado.

Tu personaje, Dagomar, cuéntame algo de él y cómo lo has preparado.

A pesar de que es el mismo personaje que hice en Argentina, es muy distinto, sobre todo desde dentro, es una visión totalmente diferente la que encontró Blanca con respecto a los tres personajes. Dependiendo de la etapa de la vida en la que uno esté, es como afronta a un personaje y hasta donde puede llegar a entenderlo. En este caso, en lo que a mí respecta, el Dagomar que yo interpreto en esta ocasión es muy distinto al que yo interpreté en el año 2002 en Argentina. Es un boxeador al que le quedaron secuelas muy muy graves después de su última pelea, que está intentando encontrar y recordar qué es lo que le pasó e intentar demostrar que no tiene esas secuelas. Ha sido un trabajo bastante duro, tener que despojarme del Dagomar que tenía y encontrar un Dagomar nuevo. Fue un trabajo muy difícil, es totalmente diferente empezarlo desde cero que hacerlo teniendo incorporado al Dagomar de antes, pero lo logramos. Algunos periodistas que fueron a ver la obra, creyeron que yo era un actor con dificultades físicas, para mí, que mi personaje sea creíble es algo maravilloso.

¿Podríamos decir que el personaje de Dagomar ha ido cumpliendo años y madurando a tu lado como actor?

Sí, sí, tal cual. También podríamos decir que este Dagomar es más profundo, el otro era más superficial, más de interpretación corporal que desde dentro, o lo que podía sentir ese personaje en ese momento. Ahora se complementan las dos cosas, muy profundo y con un trabajo físico muy bueno. Me da pudor decirlo, pero es lo que comentan.

¿Con qué sensación te gustaría que salieran los espectadores de ver Cámara Lenta?

Con la sensación de que la obra no les ha dejado indiferentes. Puede gustar más o menos, porque esto pasa, ya que es un teatro y una función dura, pero a la vez es simpática porque se hace amena. Dagomar es ese tipo de personajes con el que empatizas y simpatizas, entonces lo duro de la historia se convierte en momentos amenos, te vas involucrando, casi sin querer, en la relación que tiene con el entrenador y con Rosa, atrapándote. Yo, siempre he querido desde que hago teatro, es que el público no salga indiferente al terminar la obra, que por lo menos digan: «Uf, que duro» o «me gustó, que buen trabajo». Eso es lo que yo quiero. Hasta ahora, con las dos temporadas hechas, lo hemos conseguido y es lo que deseo para la próxima.

Imagino que habrás hablado con algunos espectadores, ¿Qué es lo que te han dicho de tu personaje que más te ha gustado?

Que no podían creer que todo fuera interpretación. La primera vez que lo oí no lo podía creer, pensé que no lo estaban diciendo en serio. De hecho, un espectador que había visto la obra y que no me conocía, me esperó a la salida del teatro, quería ver si de verdad yo tenía alguna dificultad física o no. Para mí eso es maravilloso.

Seguiréis con Cámara Lenta en septiembre, pero ¿tienes algún proyecto nuevo que me puedas contar?

Bueno, ahora estamos haciendo otra obra con el grupo de Teatro de Blanca Oteyza, la obra es «Precio a Pagar«, nos queda una sola función, la de hoy sábado en la Sala la Casa de Rovodorovsky. En la obra interpreto a Diego Romero, el personaje principal de la obra, un empresario farmacéutico que hace cualquier cosa para conseguir sus objetivos. Y en ese «hacer cualquier cosa» llega un momento de arrepentimiento, y cuando se arrepiente emprende un viaje a un pueblo perdido en algún lugar del mundo para redimirse de sus pecados. La obra está muy bien. Aún no sabemos si habrá segunda temporada. Ahora estoy leyendo una comedia, a ver qué tal cuando la termine de leer, si me gusta, voy a proponerla para hacer.

¿Héctor, has hecho comedia alguna vez?

No, no he hecho comedia. Bueno, hice algunas cositas, pero no una obra completa, hice varios infantiles y me divertía mucho ver reír a los niños. Para mí es un desafío muy grande, porque yo me siento muy cómodo con el drama, pero quiero hacer comedia. En mi vida cotidiana soy de estar haciendo chistes y bromas todo el día, me gusta mucho reír, y hacer reír, pero no sé si lo voy a lograr como actor y quiero intentarlo. Yo elegí Cámara Lenta y la he producido, ahora quiero elegir una comedia y así salir de mi zona de confort, a ver si lo logro.

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