Por Inés López Navarro y Clara Paz Otero
En el centro de Alcorcón, dentro de Atlit Performance, no vas a encontrar rutinas de esas que se copian de TikTok. Aquí manda Lucía Iglesias, una entrenadora que se trajo de Estados Unidos una idea muy clara: si no sé quién eres ni cómo te mueves, no puedo decirte qué ejercicio hacer. Su método pasa de modas y se centra en lo que ella llama «el contexto». Porque para Lucía, el mayor error del fitness actual es regalar clases de prueba sin haberle hecho antes al cliente ni una triste evaluación biomecánica.
De jugar en EE. UU. a ser una de las pocas especialistas «de verdad» en España
Lucía no aprendió esto en un curso de fin de semana. Se fue a Estados Unidos a jugar al fútbol y allí descubrió el mundo del Athletic Training, una figura de alta especialización que en España casi ni existe. A día de hoy, es de las poquísimas personas en nuestro país —apenas deben ser cuatro— que cuentan con la certificación oficial del BOC, la entidad que acredita a estos profesionales en territorio americano.
Esta acreditación es extremadamente exigente y no se obtiene para colgarla en la pared y olvidarse. Lucía vive en una formación permanente: sus certificaciones (como la de la NSCA o su máster en dietética y musculación) la obligan a presentar hasta 50 unidades de estudio cada dos años para demostrar que sigue en la vanguardia científica. «Siempre estoy haciendo algo, no me puedo estar quieta«, confiesa, dejando claro que para ella el intrusismo en el sector es un problema serio que llena los gimnasios de mitos peligrosos.
Olvida el miedo a la báscula: el hierro es tu mejor aliado para no romperte
Uno de los muros más grandes con los que Lucía choca cada día son los «cuñadismos» de gimnasio. El más repetido: que levantar peso te vuelve lento. Lucía es tajante: es justo al revés. Levantar pesado y rápido es lo que te hace saltar más, correr más y llegar al minuto 90 con la misma fuerza que en el primero.
Y con las mujeres, la historia se repite con el miedo a ganar un volumen excesivo. Lucía desmonta esto con ciencia y ejemplos reales: «Las mujeres de Powerlifting que pesan 46 kilos levantan 130 y no son más grandes, porque siguen pesando 46 kilos«. En Atlit Performance, las mancuernas de 6 kilos se quedan cortas rápido porque la prioridad es construir una base de hierro que evite lesiones, no inflar músculos sin sentido.
Tu salud antes que los goles: El factor humano en Atlit
Pero no todo son máquinas y vatios. Lucía sabe que hay días en los que un deportista llega «quemado» o sin ganas. En un mundo donde a veces solo importan los resultados —»si Pepe mete goles, da igual que tenga la rodilla al revés«—, ella ha creado en su centro una burbuja de confianza.
Si un día no estás para darle caña, se baja la carga, se escucha al atleta y se adapta el plan. «Hay que entender qué le pasa al deportista, si tiene una inseguridad o una molestia que no cuenta por miedo«, explica. Para ella, lo más gratificante no es ver un récord, sino ver la cara de felicidad de alguien que iba a dejar el deporte por culpa de las lesiones crónicas y que, tras pasar por su sistema de evaluación y corrección, vuelve a rendir al máximo nivel.
El plan de futuro: Crear escuela para que dejen de «romper» atletas
Lucía no se conforma con cambiar la vida de los que pasan por la Calle Porto Cristo. Su proyecto a medio plazo es formar a otros entrenadores bajo su propia metodología: evaluar, corregir y transformar. Quiere que la preparación física en España deje de ser algo genérico y reactivo para convertirse en una base sólida desde la cantera.
En definitiva, en Atlit Performance el mensaje es claro: el cuerpo no se prepara solo practicando un deporte; hay que preparar el cuerpo para el deporte si no quieres acabar lesionado antes de tiempo.
¿Dónde encontrar a Lucía?
Atlit Performance
Calle Porto Cristo 11 Posterior, LOCAL 6, 28924, ALCORCÓN.

