lunes, septiembre 26, 2022

Snus: una alternativa a los cigarrillos peligrosamente atractiva

Texto: Alexia Bonanno

Los efectos del tabaco han sido estudiados estas últimas décadas y ha sido demostrado que la gran mayoría eran negativos. El cigarrillo daña casi cualquier órgano del cuerpo. El tabaquismo representa al menos el 30% de las muertes por cáncer. Si la nicotina en sí no produce cáncer, es el humo el responsable de múltiples enfermedades como bronquitis pulmonares, enfermedades cardiacas, vasculares, aneurismas y diversos cánceres. El más conocido es el cáncer de pulmones, pero no es el único órgano. Fumar provoca también cáncer de boca, de faringe, de esófago, páncreas, riñón, o vejiga. Cualquier forma de consumo de tabaco, aunque sea sin humo como los narguiles o los vappers está vinculado con estas enfermedades.

Esto los fumadores lo saben, pero la dependencia es más fuerte y no suelen ser razones para parar o reducir el consumo hasta que no pase realmente algo. No son datos y frases las que hacen cambiar de opinión sino la experiencia. Aunque en general cuando las enfermedades se desarrollan ya es demasiado tarde. Otros efectos que aparecen antes son los que más se notan como el olor a tabaco frío, los dientes amarillos o con manchas, los dedos y las uñas, que además de impregnarse de este tufo, cambien de color. Estos efectos físicos no son graves en sí, pero puede ser poco estético y dar una apariencia de “sucio”.  Las alternativas comerciales desarrolladas para paliar estas consecuencias han ido apareciendo como los vappers que eliminan el mal aliento. Estos dan un lado más atractivo al tabaquismo y permite no perder clientes. Desde hace veinte años una nueva forma de consumir tabaco ha nacido en Suecia, el snus.

¿Y qué es el snus?

Desconocido hace dos décadas, es un tabaco que se chupa. Este está cada vez más presente y seduce peligrosamente. Es verdad, la descripción hace pensar que es sustito al cigarrillo y que sería menos peligroso. Pero esto es solo en apariencias. El tabaco que se chupa crea muchísima dependencia por su alta carga de nicotina. Se trata de tabaco humidificado en pequeños sobres que se colocan entre la encía y el labio superior. La nicotina atraviesa la bolsita y es absorbida por la encía e integra la circulación sanguínea.

El snus aparece en Suecia y tiene muchísimo éxito entre los estudiantes. Es sobre todo en el ámbito del hockey que se extiende por sus pretendidas cualidades dopantes.  Entonces sí, el snus al no tener combustión no provoca los mismos daños que los cigarrillos, pero además de la carga más alta de nicotina que contiene, no solo provoca más dependencia, sino que también provoca lesiones bucodentales y cáncer de páncreas. Un consumo exagerado es responsable de heridas de las mucosas, de la retracción de las encías y también puede dañar el tejido que sostiene los dientes. Además de existir riesgos de desarrollar cáncer de páncreas, se añade la posibilidad de tener un infarto o un derrame cerebral.

Entonces claro, con un sabor más agradable, con una apariencia más discreta, que puede ser tomado en cualquier lugar cerrado y que no tenga los impactos negativos sobre el sistema respiratorio hace que el snus tenga su atractivo. Pero es un producto además de nocivo y muy adictivo un producto ilegal en la mayoría de los países de Europa. El snus por su alta carga de nicotina hace al consumidor mucho más dependiente de él. Entonces, como en todas las adicciones el consumo llama a más. Teniendo más concentración de nicotina que el tabaco fumado, hace que el día en el que no se disponga de snus, se “necesite” no un cigarrillo sino mucho más. Al contener nicotina y al no existir ese proceso de combustión, no se puede decir que es un sustituto al tabaco o una manera más sana de calmar las ganas de fumar. Son efectos distintos, pero igual de peligrosos para la salud. No hay que caer en su falso atractivo.  

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