viernes, diciembre 9, 2022

Virginia del Río, la lucha de una madre por conseguir que se reconozca la existencia de su hijo y la de todos los bebés que fallecieron antes de nacer

Texto: S. Cuenca/ Fotos: V.d.R.

Virginia perdió a su hijo Uriel en la semana 39 de embarazo, ese hijo existió y necesita que haya un documento donde se reconozca. Ha empezado a recoger firmas a través de Change.org para conseguir lo que cualquier madre o padre desearía, que su hijo fallecido por muerte perinatal conste en el Libro de Familia con nombre y apellidos, no en el apartado “Legajo de Abortos”.

Virginia es periodista y una luchadora nata, la entrevistamos hace unos meses y nos contó lo que había pasado con su hijo Uriel, una experiencia traumática para cualquiera que la viva, y que había necesidad de contar. Podéis leer la entrevista aquí.

Hace casi 5 años que la periodista perdió a su hijo, Uriel pesaba 3 kilos 190 gramos y medía 49 centímetros, desde entonces ha estado peleando por lo que ella, y muchísimos padres más, creen que es de justicia. Virginia se ha documentado, se ha informado y asesorado con un abogado, ha ido al Registro Civil, ha preguntado y con toda esa información ha redactado una petición. “No estoy sola en esto, estoy respaldada por todas las familias que han sufrido una desgracia como la mía”.

¿Qué pedís Virginia? 

Lo que estamos pidiendo es algo que no le supone un desembolso económico al Estado, lo único que pedimos es algo emocional, queremos que esos bebés que han existido estén inscritos en el “Libro de Familia digital”. Lo pongo entre comillas porque es lo que sustituye al Libro de Familia y que ya en algunas comunidades existe, porque el físico está desapareciendo. Que estén ahí inscritos nuestros hijos con todos los miembros de la unidad familiar, y si al lado tiene que poner fallecido o la fecha de nacimiento y defunción, que pongan lo que consideren. Pero lo importante es que reconozcan la existencia de esos bebés, sin efecto jurídico pero con carácter retroactivo, es decir, que si yo perdí a mi hijo en el 2018 lo pueda inscribir. Esto es un bálsamo para el alma, nada más, algo que hace mucho bien a las familias, porque actualmente no tenemos nada que diga que tuvimos un hijo.

Pero algún documento tendrás donde ponga que tu hijo existió, ¿no?

Yo solo tengo una documentación que rellenó el hospital a través de la funeraria, que se llama “parte de alumbramiento de criaturas abortivas” y ese papel está dentro de una carpeta, en un apartado del Registro Civil que se llama “Legajos de Abortos”. Consideramos que ese nombre es cruel, humillante e irrespetuoso, queremos que cambie. 

¿Qué alega la administración para negaros poder inscribirlos?

A día de hoy, el Código Civil lo único que permite es inscribirlos en el “legajo de abortos”. Para darle sepultura tienes que rellenar ese parte de alumbramiento de criaturas abortivas, el hospital es quien o hace y después lo lleva al Registro Civil, si o si, porque si no, no puedes darle sepultura ni incinerarlo.

Me estás diciendo que le dejan al hospital este trámite, pero, ¿y si estos cometen algún error?

Pues imagínate si se produce un error entre el hospital y la funeraria… tú puedes ir como familia y hacerlo, pero yo no fui a ningún sitio porque desconocía que esta opción existía. Me lo dieron todo hecho desde el hospital. Me preguntaron si quería incinerarlo, les dije que sí, entonces parí y tal y como lo hice dos minutos después tenía en la habitación un señor de la funeraria, él se encargó de todo y, de hecho, mi firma ni consta porque yo no hice nada. Pero el tema es que es horrible que hayas tenido un hijo, y no exista de cara a la administración. Esto es de hace dos siglos y no ha cambiado. Con una pequeña modificación del Código Civil, que es lo que pedimos, podemos sentir que el Estado y la sociedad reconocen a nuestros hijos e hijas y, a partir de ahí, podrán venir otros muchos cambios derivados de ese reconocimiento. Por ejemplo, la baja de paternidad, que actualmente los padres no la tienen. Pero yo creo que el primer paso es el Libro de Familia, porque es el reconocimiento. En cuanto se reconozca, todo lo demás ira viniendo, estoy segura.

Conseguirlo sería de verdad un bálsamo para el alma…

Es reconocer que mi hijo existió. Yo sé que tuve un hijo, pero lo sé en mi corazón y en mi recuerdo, no tengo nada físico. No tengo un papel con su nombre vinculado al mío, no tengo ningún documento que diga que tuve un hijo que se llamaba Uriel del Río García y que yo, Virginia del Río García, soy su madre, no lo tengo. Me parece humillante porque la línea que separa la vida de la muerte es un instante, unos segundos después mi hijo estaría reconocido a nivel social y administrativo, pero como un segundo antes murió, no existe, ya es la nada… mi hijo y todos los demás. Duele mucho, la verdad.

¿Cuántas firmas lleváis recogidas hasta ahora? ¿Cuántas queréis conseguir?

En un mes hemos superado las 100.000 mil, pero yo quiero llegar a las 500.000 mil, porque si llegamos a esa cifra se puede presentar una iniciativa legislativa popular. Yo sé que son muchas pero estoy sin descansar, pidiendo ayuda todo el rato para que lo compartan. He creado un código QR para poder recaudar firmas también en la calle y en puntos físicos. Estoy hablando con todos los medios que se interesan por la historia, escribiendo a famosos e influencers, de todo, a cualquier persona que lo pueda compartir. Con el código QR se pueden recoger firmas en la calle. En mi Facebook o Instagram (@tengounaestrella) puedes pinchar directamente en el enlace y te lleva directo a la petición de la plataforma Change.org, donde solo tienes que poner cuatro datos y confirmar la firma por mail.

Aparte de las familias que han pasado por lo mismo que tú, ¿estás notando el apoyo de la gente?

Si, lo estoy notando y me siento agradecida. Pero esto es como todo, a veces pides ayuda y te llevas decepciones. Hay gente que no hace falta que haya pasado por lo mismo que tú para que te eche una mano, a los que han vivido lo mismo que tú no hace falta pedirle ningún favor, directamente lo hacen, aunque también hay sorpresas. Hay gente con la que me llevo fenomenal y a la que conozco desde hace años, les he pedido el favor y ni me han contestado. Me cuesta trabajo digerirlo porque yo no soy así, si puedo hacer un favor a alguien y más si es por una causa tan noble, lo hago. Esto que pedimos no perjudica a nadie, aquí no debería haber gente en contra, puedes no entenderlo, pero es una causa justa, creo. Aunque no te toque de cerca, si lo conseguimos estaremos siendo un poco mejores como sociedad, estaremos evolucionando y conseguiremos ser algo más solidarios y empáticos con los bebés y con sus familias. No puede ser que estos niños y niñas pasen desapercibidos a los ojos de todo el mundo menos de sus padres y de sus familias. Esto no solo toca a la madre o al padre, es que esos niños tienen abuelos, tíos y primos que también han sufrido esa pérdida. Conseguirlo sería una buena noticia para todos.

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