Redacción
Viajar con nuestras mascotas puede ser una experiencia maravillosa, pero para que lo sea tanto para nosotros como para ellos, es fundamental una buena preparación. Para muchos animales, un viaje, ya sea en coche, tren o avión, puede ser una fuente considerable de estrés y ansiedad debido a los cambios en la rutina, los sonidos extraños, los movimientos inusuales y la separación de su entorno familiar.
Planificar con antelación y tomar medidas preventivas es clave para asegurar que tu compañero peludo disfrute del trayecto y llegue a su destino tan relajado como sea posible.
- Planificación Previa al Viaje: La Clave del Éxito
La preparación comienza mucho antes de subir al vehículo.
Visita al Veterinario. Es el primer paso y el más importante. Asegúrate de que tu mascota esté al día con sus vacunas, desparasitaciones y tenga un chequeo general. Consulta sobre medicamentos para la ansiedad o el mareo si tu mascota es propensa a ellos. Nunca automediques. Verifica los requisitos sanitarios y de documentación (pasaporte de mascotas, certificados de salud) del destino y de los países de tránsito, especialmente si viajas al extranjero.
Identificación Actualizada. Asegúrate de que tu mascota tenga microchip y que la información de contacto esté actualizada. Colócale una placa de identificación en su collar con tu número de teléfono móvil y el del destino (si es diferente).
Investiga el Destino y el Alojamiento. Confirma que el alojamiento es realmente pet-friendly y pregunta por sus políticas específicas (zonas permitidas, cargos adicionales, tamaño/tipo de mascota). Investiga parques, playas o zonas donde tu mascota pueda disfrutar y hacer sus necesidades.
Empaca su «Kit de Viaje». Comida y agua habitual (suficiente para todo el viaje y unos días extra). Cuencos de viaje plegables. Juguetes favoritos, manta o cama con su olor (para darle seguridad). Bolsas para recoger excrementos. Correa, arnés y collar extra. Medicamentos (si los usa) y botiquín básico para mascotas. Documentación (pasaporte, cartilla de vacunas, certificados).
- El Transporte: Comodidad y Seguridad
El tipo de transporte influye en la preparación.
Viaje en Coche. Transportín o Arnés de Seguridad: Es fundamental para la seguridad de tu mascota y la tuya. Transportín. Debe ser lo suficientemente grande para que la mascota pueda ponerse de pie, girar y acostarse cómodamente. Asegúralo bien para evitar movimientos. Arnés de Seguridad. Si no usa transportín, un arnés homologado que se engancha al cinturón de seguridad es una alternativa. Acostumbramiento Gradual. Si tu mascota no está acostumbrada al coche, haz viajes cortos y positivos antes del viaje largo. Asocia el coche con algo bueno (premios, paseos). Paradas Frecuentes: Cada 2-3 horas, haz paradas para que pueda estirar las patas, hacer sus necesidades y beber agua. Nunca dejes a tu mascota sola en el coche, especialmente en climas extremos. Evita Comer Justo Antes. Para prevenir el mareo, no le des una comida abundante justo antes de salir. Ambiente Relajado. Mantén la calma, habla con voz suave, pon música relajante. Evita ruidos fuertes o movimientos bruscos.
Viaje en Avión. Consulta con la Aerolínea: Las políticas varían enormemente (tamaño, raza, si viaja en cabina o bodega, requisitos de transportín, documentación). ¡Hazlo con mucha antelación! Transportín Homologado. Debe cumplir con las especificaciones de la IATA y de la aerolínea. Acostumbra a tu mascota al transportín semanas antes del vuelo, haciéndolo un lugar seguro y cómodo. Evita Sedantes. La mayoría de los veterinarios desaconsejan sedar a las mascotas para vuelos, ya que puede haber complicaciones respiratorias o cardiovasculares a gran altitud. Consulta siempre con tu veterinario. Alimentación e Hidratación. No le des comida sólida 4-6 horas antes del vuelo. Ofrece agua hasta el último momento y coloca un bebedero con hielo dentro del transportín para que tenga agua durante el vuelo. Ejercicio Pre-Vuelo. Un buen paseo o sesión de juego antes de ir al aeropuerto puede ayudar a que se canse y esté más relajado durante el viaje.
Viaje en Tren o Autobús. Políticas de la Compañía: Cada compañía tiene sus propias reglas sobre el tamaño de la mascota, si puede viajar en cabina o en transportín, y si hay cargos adicionales. Transportín Pequeño: Generalmente, se requiere que las mascotas pequeñas viajen en un transportín que quepa bajo el asiento. Horas de Menos Afluencia: Si es posible, elige horarios de viaje en los que haya menos gente para reducir el estrés.
- Durante el Viaje: Mantener la Calma y la Rutina
Una vez en marcha, la clave es minimizar los cambios y maximizar la comodidad. Mantén la Calma: Tu mascota percibe tu estrés. Si tú estás relajado/a, es más probable que ella también lo esté. Rutina de Alimentación: Intenta mantener los horarios de comida habituales de tu mascota. Juguetes y Manta Familiar: Ten a mano sus juguetes favoritos y una manta o prenda con tu olor para que se sienta seguro/a. No la Alimentes con Comida Humana: Evita darle comida que no sea la suya para prevenir problemas digestivos. Hidratación Constante: Ofrece agua regularmente, especialmente en climas cálidos.
- Al Llegar al Destino: Adaptación y Exploración
La llegada al nuevo lugar también es una fase crucial. Exploración Guiada: Deja que tu mascota explore el nuevo entorno con correa y bajo supervisión, permitiéndole olfatear y familiarizarse. Establece su Espacio Seguro: Coloca su cama, cuencos y juguetes en un lugar tranquilo y accesible para que tenga su propio rincón. Mantén la Rutina: Intenta establecer una rutina de comidas y paseos similar a la de casa lo antes posible. Paciencia: Dale tiempo para adaptarse. Algunos animales se aclimatan rápidamente, otros necesitan varios días. Evita Sobrecargarla: Al principio, evita exponerla a demasiadas personas o situaciones nuevas. Permítele descansar.
Un Viaje Feliz para Todos
Viajar con tu mascota es una experiencia enriquecedora que fortalece el vínculo entre vosotros. Sin embargo, requiere preparación, paciencia y una comprensión de sus necesidades. Al seguir estos consejos, podrás minimizar el estrés y la ansiedad, asegurando que tu compañero peludo disfrute del viaje tanto como tú, y que vuestras aventuras juntos estén llenas de alegría y buenos recuerdos.

