Redacción
El invierno madrileño es la estación perfecta para descubrir nuevos sabores, reencontrarse con la tradición y dejarse sorprender por los proyectos gastronómicos que se están consolidando en la capital.
En pleno barrio de Retiro, Taberna Chiripa se ha ganado en pocos meses el cariño del público. Manuel Figueroa y Roberto Fuentes, sus propietarios, reinterpretan los clásicos madrileños con una mirada actual.
El invierno madrileño invita a volver a las calles, a los sabores de siempre y a descubrir aquellos proyectos gastronómicos que ya son imprescindibles en la ciudad. En este panorama, Taberna Chiripa, ubicada en el corazón del barrio de Retiro, se consolida como una de las grandes apuestas de la temporada: una casa donde la cocina tradicional madrileña se respeta con devoción y se eleva con un toque contemporáneo.
Manuel Figueroa y Roberto Fuentes, han creado un espacio cálido y cercano en el que cada plato guarda una historia. Su propuesta rinde homenaje a la cocina de madres, barras y fondas castizas, pero con la sutileza de un giro inesperado. Un concepto que ya ha conquistado a quienes buscan lo auténtico, pero con un sabor como nunca.
Los nuevos imprescindibles de Taberna Chiripa
Además de los imprescindibles del lugar, como el bocado “Chiripa”, la pastela de codorniz (homenaje a Madrid) o las mollejas a la brasa, el establecimiento ha llevado a cabo una nueva propuesta para la temporada otoñal compuesta de:
⦁ Escabeche de quisquillas: Escabeche de naranja y zanahoria, quisquilla atemperada a la brasa, cremoso de zanahoria y kimchi de calabaza.
⦁ Pantunaca: Brioche de jamón sobre una sopa de tomate ahumado, tartar de tomate rosa y mojama de atún.
⦁ Sopa de Otoño: Crema de castañas con toffee de castañas y papada lacada de cerdo Celta
⦁ Suquet: Cabracho a la brasa, suquet de marisco, papa arruga y emulsión de anguila ahumada.
Invierno fugaz en el plato: los nuevos fuera de carta con las setas como protagonistas de Taberna Chiripa
Entre las novedades fuera de carta de esta temporada destacan:
⦁ Rape marinado y rebozuelos en escabeche: un rape delicadamente marinado con sal, azúcar y pimentón, pasado por el calado de rebozuelos en escabeche, que combina la textura del pescado con la intensidad de la seta.
⦁ Callos guisados con crestas de gallo: un plato que redescubre los sabores tradicionales con un toque actual, integrando sobrasada, sabayón de naranja y yogur.
⦁ Boletus al ajillo con cecina: boletus guisados en crema de ajo, con láminas crudas para aportar un punto crujiente y la intensidad de la cecina que resalta su sabor terroso.
Una taberna de las que se quedan
Más allá de su cuidada carta, Chiripa destaca por su ambiente cercano y su apuesta por productos de temporada que van cambiando, vinos y proveedores locales. Una taberna que no busca artificios, sino emocionar desde la sencillez bien hecha, y que este otoño se alza como uno de los grandes referentes gastronómicos de Madrid.
La capital vive un renacer gastronómico en el que las tabernas de siempre se visten de presente. La apuesta por productos que respetan la tradición convierten a estos nuevos espacios en lugares donde la memoria se sirve en cada plato, pero siempre con un toque contemporáneo.
Porque en una ciudad donde las aperturas son constantes, lo verdaderamente excepcional es encontrar esos lugares escondidos que llegan… y se quedan. Y Taberna Chiripa es, sin duda, uno de ellos.

