La crisis de los veintitantos

Por Inés López Navarro

En tus veinte, ya debes saber quién eres, qué es lo que quieres y hacia dónde quieres dirigir tu vida. Al menos, eso es lo que la sociedad espera de ti; una carrera estable, tener independencia económica, una relación duradera con tu pareja y un plan de vida establecido. Pero, para la mayoría de los adultos jóvenes esta etapa de sus vidas no tiene nada que ver con esto, sino con una gran incertidumbre y confusión sobre el futuro.

Esta presión está relacionada con la crisis de los veintitantos, un periodo que se caracteriza por las dudas, la ansiedad y la sensación de estar perdido. Normalmente aparece entre los veinte y los treinta años, cuando tenemos que gestionar grandes decisiones sobre el trabajo, las relaciones, nuestra identidad y el dinero. El problema no es la incertidumbre en sí, sino que, para muchos, incertidumbre significa fracaso.

Para las generaciones anteriores, la adultez era un camino mucho más claro; de ellas se esperaba que formasen una familia pronto y que mantuviesen un mismo trabajo durante la mayor parte de su vida. Esta estructura aportaba mucha más claridad y tranquilidad, pero también dejaba poco margen para la elección personal de cómo enfocar la vida. Con el paso del tiempo, los jóvemes hemos adquirido mucha más libertad, la sociedad nos anima a “tenerlo todo”: una carrera exitosa, una vida personal plena y felicidad en todos los sentidos.

Un factor que afecta mucho son las redes sociales. Estas nos muestran constantemente la vida de los demás que siempre es perfecta. En las redes, rara vez se ven las dudas o los fracasos. Esto provoca que la gente que lo ve se sienta inferior, incluso cuando todo les va bien. Comparar una vida realista con una en la que solo se muestra lo “perfecto” puede crear ansiedad y una baja autoestima.

Además, la economía de hoy en día hace que todo sea mucho más complicado. El aumento del precio de la vivienda o la inestabilidad que hay en el mercado laboral hacen que muchos adultos jóvenes se sientan financieramente inseguros. Incluso los que han hecho todo “bien”; estudiar mucho, tener una carrera, un buen trabajo, también tienen problemas para tener estabilidad y poder independizarse.

Todo esto tiene un impacto psicológico, mucha gente en sus veinte siente ansiedad, desmotivación y están emocionalmente agotados. Algunos se sienten culpables por no estar satisfechos con sus logros, mientras que otros se sienten avergonzados por no haber alcanzado todo lo que se habían propuesto. La ansiedad y la depresión han aumentado significativamente en los últimos años, especialmente entre los jóvenes que piensan que ha fracasado porque su vida no es como la habían planeado.

Otra parte importante de esta década es la identidad. Los veinte suele ser una época donde te dedicas a explorar quién eres, qué te importa y qué tipo de vida realmente quieres, no lo que se espera de ti. Pero cuando la presión de tener la vida resuelta aparece, no hay tiempo para eso. En lugar de centrarte en ti mismo y pensar en lo que quieres, empiezas a tomar decisiones que pueden resultar arriesgadas por el simple hecho de no querer quedarte atrás.

Entonces, ¿Qué puede ayudarnos? Lo primero, normalizar el sentimiento de incertidumbre. Sentirse perdido en la vida no significa que lo estés haciendo mal. Crecer y ser un adulto nunca es un camino lineal y muchas veces hay que cambiar de opinión y tomar decisiones que jamás pensarías que tendrías que tomar. Lo segundo, parar de comparar tu vida con lo que ves en las redes. Las comparaciones sólo hacen que añadas más presión y estrés a tu vida, y probablemente te estés comparando con algo que no es real. Y, por último, sentir apoyo, ya sea de parte de tu familia, de tus amigos o incluso de un profesional. Esto puede marcar una gran diferencia en esta etapa tan complicada.

Lo cierto es que la vida no es algo que haya que resolver en una edad específica. Es algo que se construye lentamente, a través de pruebas y de errores, de volver a intentarlo, y de descubrirte a ti mismo y lo que realmente te hace feliz. Quizás el problema no es que los jóvenes no tengan la vida resuelta al terminar sus estudios, sino que es eso exactamente lo que se espera de ellos.

Compartir

Artículos relacionados

NASSAU, LA CAPITAL DE LAS BAHAMAS

Send Help (Enviad ayuda). EL reparto y los creadores de la película celebran el estreno mundial en los Ángeles

Barbillón Family & Corp. se estrena en el norte de Madrid con una nueva apertura, Giardino Grand Café

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Al enviar tu comentario, aceptas que tus datos personales sean procesados por Diario Mas Noticias de acuerdo con nuestra Política de Privacidad.

La información sobre protección de datos establece que el responsable del tratamiento es Diario Mas Noticias, cuya finalidad es controlar el spam y gestionar los comentarios. La legitimación para dicho tratamiento se basa en tu consentimiento. Los datos no se comunicarán a terceros, salvo en casos de obligación legal. Como usuario, cuentas con los derechos de acceso, rectificación, portabilidad y olvido. Para ejercer estos derechos o realizar consultas, puedes contactar a administracion@diariomasnoticias.com. Para más detalles, consulta la Política de Privacidad.

LO + LEIDO

Víctor Ullate Roche vivirá, desde Ágora Madrid Internacional School, la final de OT donde participará su alumna Olivia Bay

Entrevista a Bárbara Bordón de Castellanos

Liderazgo y Compromiso: El Futuro del Sector Terciario en Aguascalientes

¿El Arte cura?