Redacción
La Diputación de Albacete refuerza su compromiso con el sector vitivinícola provincial a través del apoyo a acciones de promoción a través de las figuras de calidad, como la reciente participación de la Denominación de Origen Almansa en la Barcelona Wine Week, considerada la feria del vino más importante del panorama nacional.
Por cuarto año consecutivo, la DO Almansa ha estado presente en este escaparate estratégico del sector, contando en esta edición con la representación de nueve bodegas del territorio, que han podido mostrar al mercado profesional la diversidad, calidad y personalidad de sus elaboraciones, con especial protagonismo para la Garnacha Tintorera, variedad emblemática de esta denominación.
Durante los tres días del certamen, celebrado en el recinto ferial de Montjuïc, las bodegas participantes han mantenido encuentros con importadores, distribuidores y prescriptores, afianzando relaciones comerciales y abriendo nuevas vías de negocio que redundan directamente en la economía de municipios productores como Almansa y su entorno. Una labor de promoción que ha contado con el respaldo de la Diputación dentro de su línea de ayudas a las Denominaciones de Origen, en este caso con cargo a la convocatoria de 2025.
La feria ha reunido a más de 1.350 bodegas de 90 denominaciones de origen y cerca de 26.000 asistentes, con un notable incremento de compradores internacionales, consolidándose como una plataforma clave para posicionar los vinos albacetenses dentro y fuera de nuestras fronteras.
Un sector estratégico para la provincia
La provincia de Albacete cuenta con más de 82.500 hectáreas de viñedo, trabajadas por más de 10.600 viticultores, y una producción media cercana a las 431.000 toneladas de uva y 3,3 millones de hectolitros de vino y mosto, repartidos entre alrededor de un centenar de bodegas. De esa superficie, 9.800 hectáreas están acogidas a la DO Almansa, una de las cuatro denominaciones de origen vínicas presentes en el territorio provincial.
Además, destaca el importante avance hacia modelos más sostenibles y competitivos, con más de 18.700 hectáreas en producción ecológica y una profunda modernización del viñedo gracias a los procesos de reestructuración, que han permitido renovar más del 60% de la superficie.
Todo ello se enmarca en el liderazgo de Castilla-La Mancha como mayor viñedo del mundo y principal región exportadora de vino de España, con presencia en más de 150 países y un impacto económico que supera los 2.000 millones de euros anuales.

