«MADEROTERAPIA, EL TRATAMIENTO DE LAS FAMOSAS PARA LUCIR CUERPAZO ESTE VERANO»

Texto y fotos: S.C.

La Maderoterapia está de moda, y hoy nos hemos acercado hasta la clínica «Belessa», en Madrid, para conocer en que consiste el tratamiento.

Instrumentos utilizados en la maderoterapia.

Tamara García, la que fue novia de Kiko Rivera, trabaja como asesora en la clínica y se encarga del departamento de atención al paciente. Hoy nos ha invitado a «Belessa» para ver como se realiza el tratamiento y contarnos que beneficios tiene.

Tamara con una compañera en la clínica de estética Belessa.

Lo primero que nos cuenta Tamara es que no es algo milagroso, si es cierto que desde la tercera sesión ya se aprecia la perdida de grasa, pero que hay que cuidar la alimentación y beber mucha agua. Los precios que tienen en la clínica son bastante competitivos, la sesión cuesta aproximadamente 50€, pero tienen mucha ofertas y bonos, por ejemplo el bono de seis cuesta 240€ y el de diez, 380€. Con diez sesiones sería suficiente.

La maderoterapia consiste en aplicar un masaje usando diferentes utensilios de madera, diseñados para reafirmar, tonificar el cuerpo y combatir la celulitis. Tiene muchas ventajas, ya que activa la renovación celular y estimula la circulación sanguínea. Se utiliza sobre todo en muslos, glúteos y abdomen, es decir, donde se acumula más la grasa y elimina la retención de líquidos. También permite moldear glúteos, consiguiendo una apariencia más firme y elevada. Dependiendo del cuerpo o persona, a veces, se combina con Indiba o LPG. Es importante decir que es un tratamiento no invasivo.

Una sesión de maderoterapia se podría dividir en tres partes; la primera es en la que se realiza un masaje para preparar la piel y mover la grasa, después otro masaje con aceites esenciales reductores y para terminar se utilizan los aparatos de madera. Hay distintos tipos, por ejemplo el rodillo de punta de diamante que actúa a nivel de hipodérmica, activa la lipolisis reduciendo el tamaño de los adipocitos de forma progresiva. El champiñón es el que se usa en las zonas con celulitis y el rodillo de cubos sobre zonas grasas más profundas que ayuda a su disolución. La copa sueca crea el vacío necesario para el drenaje profundo y la pala moldeadora, por su forma anatómica, es adecuada para moldear y reafirmar contornos.

Muchas famosas e influencers como Eva González, Irene Rosales o Paula Echevarría nos han mostrado, a través de sus redes sociales, que están probando este nuevo tratamiento.

Belessa Aesthetic Center      Av. de Niza 20 Madrid    667594769    www.belessaesthetic.com

@belessaesthetic       @tamarabelessa

Compartir

Artículos relacionados

NASSAU, LA CAPITAL DE LAS BAHAMAS

El cerebro digital del turismo centrará la XIV edición de FITUR Know-How & Export

Destinos inclusivos y grandes eventos del turismo diverso articularán la programación de FITUR LGBT+

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Al enviar tu comentario, aceptas que tus datos personales sean procesados por Diario Mas Noticias de acuerdo con nuestra Política de Privacidad.

La información sobre protección de datos establece que el responsable del tratamiento es Diario Mas Noticias, cuya finalidad es controlar el spam y gestionar los comentarios. La legitimación para dicho tratamiento se basa en tu consentimiento. Los datos no se comunicarán a terceros, salvo en casos de obligación legal. Como usuario, cuentas con los derechos de acceso, rectificación, portabilidad y olvido. Para ejercer estos derechos o realizar consultas, puedes contactar a administracion@diariomasnoticias.com. Para más detalles, consulta la Política de Privacidad.

LO + LEIDO

Entrevista a Yadiel Frías Mesa, nuevo Presidente del Grupo Islazul de Cuba

María José Cantudo: “Gracias a mí se le abrieron muchas puertas a la mujer”

Fedra Lorente: “En la época de la Bombi, Miguel dejó de lado todo su trabajo para acompañarme y ayudarme, no podía viajar sola”

Lucía Riaño: “Cambié de vida casi sin darme cuenta y cuando ya llevaba en Miami dos meses, es cuando supe que me había mudado a seis mil kilómetros de mi casa”