Redacción
A 45 años de una presentación única y prácticamente secreta, un registro de Mercedes Sosa ve finalmente la luz. Se trata de una actuación realizada en 1980, en un estudio de televisión en Suiza, junto al guitarrista Nicolás Brizuela, en pleno exilio de la artista argentina, en un contexto sociopolítico marcado por la censura, la violencia y el desarraigo.
Escuchada únicamente por quienes estuvieron presentes en el estudio, esta presentación permaneció durante décadas como un fragmento suspendido en el tiempo. Hoy, gracias a un minucioso trabajo de restauración y remasterización sonora, ese instante vuelve a hacerse audible por primera vez en plataformas digitales y Youtube a 45 años de aquel gran acontecimiento.
Este lanzamiento, producido por Producciones Matus ( Araceli Matus y Agustín Matus) junto a Conrado Silvela (AATIA) de Estudio De Mastering Analógico Casa Rara, forma parte de un esfuerzo sostenido por recuperar, preservar y poner en circulación el patrimonio artístico de Mercedes Sosa, entendiendo la memoria sonora como un acto cultural y político. En este registro, la voz de Mercedes no solo canta: narra el compromiso con la vida y las ideas en medio del exilio, con la hondura y la verdad que la convirtieron en una figura esencial de la música latinoamericana.
Remasterización Sonora: criterio y sensibilidad
La remasterización de Mercedes Sosa – Suiza 1980 estuvo a cargo de Conrado Silvela, Ingeniero de Mastering y creador del Estudio de Mastering Analógico Casa Rara, quien abordó este material desde una perspectiva técnica rigurosa y sensible a su valor histórico y emocional. La mirada de Silvela —su criterio, su escucha y su experiencia— guían cada decisión, en un marco de cuidado y consenso con quienes resguardan hoy el legado de la artista.
Tal como explica el propio Silvela, restaurar y remasterizar no implica simplemente corregir imperfecciones ni adaptar el sonido a estándares actuales. Se trata de un trabajo minucioso destinado a extraer y poner en valor los matices más sutiles de la grabación original: la textura irrepetible de la voz de Mercedes Sosa, la cercanía expresiva de la guitarra de Nicolás Brizuela, las respiraciones, los silencios y la atmósfera del estudio de televisión suizo.
El resultado presenta una mejora sustancial en la definición sonora, junto con una preservación de la dinámica original.
El impacto de este trabajo no es solo técnico, sino también emocional: la voz de Mercedes se percibe más cercana, presente, y humana. Cada acorde de guitarra, el aire del espacio y la intensidad de la interpretación emergen con una nueva profundidad, permitiendo que el oyente actual sienta la experiencia como si estuviera allí, en ese estudio en Suiza en 1980.

