NOBLEJAS, LA INDUSTRIA Y EL VINO VAN DE LA MANO

Texto y Fotos: M.O.

El municipio de Noblejas (Toledo) pertenece a la comarca de la Mesa de Ocaña. Linda con Colmenar de Oreja al norte, Villarrubia de Santiago al este, Villatobas al sur, Ocaña al suroeste y con Ontígola al oeste. Se encuentra a unos 75 kilómetros de Madrid y a tan solo 61 km. de Toledo. Se encuentra situado en una ladera inclinada de un cerro, tal vez por eso y porque proceda de un vocablo celta, “NO-BRIGA”, que significa “sobre el cerro”, se llame Noblejas. Aunque también pudiera derivar de la primera forma documentada que se conoce, “Nablelas”, o del topónimo “Nobles”.

Panorámica de Noblejas.

En la actualidad cuenta con unos 3.652 habitantes, según el catastro de 2020. A lo largo de la Historia, Noblejas ha sido una población agrícola por excelencia. Durante el siglo XIX sus tierras producían trigo, cebada, anís, guisantes, aceite y mucho vino. De hecho, allá por 1905 llegó a tener 7 millones de cepas. Desgraciadamente la llegada de la plaga de la filoxera, uno de los sucesos más importantes de la historia vinícola de nuestro país y  también a nivel mundial, hundió la industria vinícola del pueblo. Tuvieron que pasar muchos años para recuperarse de aquel desastre, volviendo a ser hoy uno de sus primeros estandartes.

Ermita de San Cristóbal.

En la actualidad Noblejas, cuyas tierras están regadas por el Tajo, se ha convertido en uno de los cinturones industriales más importantes de Castilla-La Mancha, con un 20,6 por ciento enfocado a esta actividad. Atrás quedaron aquellos años en los que sus gentes se ganaban la vida elaborando esparto, y tan sólo había tres molinos de aceite y uno de harina. En la actualidad la agricultura sólo representa un 3,7 por ciento de la actividad empresarial, siendo el sector de los servicios, con un 53,7 por ciento, y los de la construcción (22,1 por ciento), así como el industrial, los que más expansión están teniendo en los últimos años.

Noblejas, centro industrial de la provincia.

Para aquellos que decidan pasear por sus calles, no dejen de visitar la ermita de María Magdalena, del siglo XVIII, donde se encuentra el Cristo de las Injurias, la de San Isidro, mucho más moderna, y la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, del siglo XVII. Las mejores fechas para disfrutar de sus tradiciones son: marzo/abril, el jueves en mitad de la Cuaresma se puede asistir a la romería llamada “La Vieja”. El 3 de mayo las fiestas patronales del Santísimo Cristo de las Injurias y el 22 de julio, las fiestas de la “Magdalena”.

Plaza de José Bono, Noblejas.

Compartir

Artículos relacionados

NASSAU, LA CAPITAL DE LAS BAHAMAS

La Diputación impulsará el turismo provincial con más de 3 millones de euros en promoción en 2026

La Sierra Norte de Guadalajara demuestra que la despoblación se puede revertir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Al enviar tu comentario, aceptas que tus datos personales sean procesados por Diario Mas Noticias de acuerdo con nuestra Política de Privacidad.

La información sobre protección de datos establece que el responsable del tratamiento es Diario Mas Noticias, cuya finalidad es controlar el spam y gestionar los comentarios. La legitimación para dicho tratamiento se basa en tu consentimiento. Los datos no se comunicarán a terceros, salvo en casos de obligación legal. Como usuario, cuentas con los derechos de acceso, rectificación, portabilidad y olvido. Para ejercer estos derechos o realizar consultas, puedes contactar a administracion@diariomasnoticias.com. Para más detalles, consulta la Política de Privacidad.

LO + LEIDO

Entrevista a Yadiel Frías Mesa, nuevo Presidente del Grupo Islazul de Cuba

María José Cantudo: “Gracias a mí se le abrieron muchas puertas a la mujer”

Fedra Lorente: “En la época de la Bombi, Miguel dejó de lado todo su trabajo para acompañarme y ayudarme, no podía viajar sola”

Lucía Riaño: “Cambié de vida casi sin darme cuenta y cuando ya llevaba en Miami dos meses, es cuando supe que me había mudado a seis mil kilómetros de mi casa”