Redacción
El prestigioso filósofo francés explora en su nuevo ensayo la tendencia victimista de la sociedad actual, e invita a salir de la autocompasión, algo que va contra el progreso que implica la modernidad y que se acentúa en las nuevas generaciones.
«Hay una constante en la obra de Pascal Bruckner que roza la profecía. Su último ensayo sobre la victimización y la complacencia en el sufrimiento, real o imaginario; es una lectura imprescindible». (Le Point).
A la humanidad victoriosa de la modernidad le sucede hoy una sociedad victimista. La promesa de un mundo mejor, liberado del fatalismo y del fanatismo que inspiró a la Ilustración y a la Revolución francesa, ha engendrado ciudadanos lastimeros y autocomplacientes.
Bruckner afirma en Sufro, luego existo que la civilización actual identifica la grandeza con la preocupación por los humillados; en la otra cara de esta tendencia sitúa la victimización —como chantaje al prójimo— y el sufrimiento, que se erige como nuevo valor sagrado en el Occidente hedonista.
Así, el filósofo francés explica por qué todos, ricos y pobres, hombres y mujeres, hacen alarde de sus propios certificados de sufrimiento, que los elevan por encima de sus semejantes, y aborda el culto al dolor, que, impregnado de amargura, ensalza la figura del mártir y alimenta las dos grandes pasiones contemporáneas: el resentimiento y la venganza. La pose de la exclusión, el narcisismo de la segregación y la competencia victimista prosperan por todas partes. Y cabe preguntarse si las generaciones jóvenes, consentidas y criadas en el miedo y la susceptibilidad, serán capaces de afrontar el caos del mundo en el que vivimos, marcado por la violencia y las catástrofes naturales.
«Pascal Bruckner no ha dejado nunca de auscultar el sentimiento de culpa que carcome a los países de Occidente». (Le Figaro).
«Un análisis verdaderamente cáustico y lúcido». (Le Monde).
Pascal Bruckner (París, 1948), filósofo y escritor de obras de ficción y no ficción, es doctor en Letras por la Universidad Paris VII. Ha sido galardonado con los premios Médicis de Ensayo, Renaudot y Montaigne. Roman Polanski llevó a la gran pantalla su novela Luna amarga en la película Lunas de hiel. Reconocido crítico del multiculturalismo, apoya el derecho a la especificidad de las minorías étnicas, religiosas y culturales, defendiendo la asimilación respetuosa por la comunidad que los recibe.
En Siruela ha publicado Un instante eterno (10ª edición), De la amistad con una montaña y Vivir en zapatillas (2ª edición).

