Redacción
El restaurante, historia viva de la gastronomía española y referente en Madrid desde hace más de cinco décadas, actualiza su propuesta para los meses más fríos manteniendo su esencia pero evolucionando desde producto, servicio, técnica y temporada.
La nueva carta otoño/invierno incorpora platos como el Tartar de bogavante y lubina con caviar, Ostras napadas, Popietas de lenguado, Kokotxas al pilpil y Lomo de venado asado, consolidando a Zalacaín como el lugar perfecto para disfrutar la temporada en mesa.
Gastronómicamente hablando, la temporada actual es uno de los momentos del año con más interés en la mesa. Para disfrutarla en la mesa Zalacaín, el restaurante que es historia viva de la gastronomía española, actualiza su carta con nuevas incorporaciones para los meses más fríos del año. Referente en Madrid a lo largo de más de cinco décadas, Zalacaín continúa su evolución manteniendo la esencia que le hizo grande, pero proyectando su propuesta hacia el futuro basándose en el servicio, la experiencia, la técnica, el producto y la temporada.
Prueba de ello son las nuevas incorporaciones diseñadas por su equipo de cocina para la temporada de otoño/invierno. Entre las nuevas entradas destacan el Tartar de bogavante y lubina con caviar, aderezado con jugo de alcaparras crujientes y algas; las Ostras napadas, con su velo de gelatina, taboulé de verduras a la menta, salsa de lima kéfir, pepino y coco; el Huevo poché reposado sobre ragout Veneciana y crema de queso Brillat-Savarin; o la Crema de calabaza con su crumble, brioche de mantequilla y aceituna Kalamata.
En pescados llegan nuevas creaciones como las Popietas de lenguado asadas, con salsa de posos de vino, romanescu en puré y cous cous; la Suprema de mero con salsa de chiote, ajonegro, berberechos y crujiente de hibiscus; y las Kokotxas de bacalao al pilpil con alcachofas y dados de jamón ibérico. También se suman propuestas a las carnes como el Royal de ibéricos con foie, tatin de papaya, castañas y crumble Provence; y el Lomo de venado asado en su jugo con risotto de remolacha, tuétano y pecorino, zumo de limón y frutos del bosque. Con estas propuestas, Zalacaín se consolida como el lugar perfecto para disfrutar la temporada en la mesa y vivir el invierno en un emblema de la gastronomía.

