viernes, marzo 31, 2023

Casa Palacio Paredes-Saavedra: Las nuevas suites de gran lujo de Toño Pérez y José Polo (Atrio) en el corazón de Cáceres

Redacción

Este esperado cinco estrellas ocupa una casa fuerte palaciega del siglo XVI, a unos 30 metros del tres estrellas Michelin Atrio, completamente rehabilitada por el estudio de Emilio Tuñón –Premio Nacional de Arquitectura 2022– y Carlos Martínez-Albornoz e integrado en el núcleo monumental de la ciudad

Consta de 11 habitaciones repartidas en tres plantas, con un patio central; todas son suites de lujo y todas son diferentes: la máxima expresión del hedonismo y la sensibilidad de Toño y José se materializa en muebles y lámparas de diseño, revestimientos de maderas nobles, auténticas obras de arte y detalles para el máximo confort del invitado, en una simbiosis perfecta entre historia y presente

José Polo y Toño Pérez (Atrio Hotel-Restaurante, tres estrellas Michelin) han hecho realidad un sueño que llevaba años fraguándose: la apertura de las suites de lujo de Casa Palacio Paredes-Saavedra, con categoría de cinco estrellas, ubicado en la llamada calle Ancha, entre la plaza de San Mateo y la Puerta de Mérida, a pocos metros de Atrio. Este soberbio ejemplo de arquitectura civil del Renacimiento, con 1.500 m2, se construyó a lo largo de los siglos, principalmente entre el XIII y el XVI, cuando experimentó la primera reforma, y en su fachada se pueden encontrar los escudos de las familias que lo habitaron: los Paredes-Saavedra y los Paredes-Golfín.

La rehabilitación completa del edificio –que ha conllevado seis años de proyecto y cuatro de obras– ha corrido a cargo de Tuñón y Albornoz Arquitectos, dirigido por los reputados arquitectos Emilio Tuñón –Medalla de Oro a las Bellas Artes 2015 y Premio Nacional de Arquitectura 2022– y Carlos Martínez Albornoz. La Casa Palacio se suma así a la lista de intervenciones llevadas a cabo por este estudio en la ciudad de Cáceres, como el propio hotel-restaurante Atrio o el Museo Helga de Alvear, que ponen el acento en el conjunto monumental de la ciudad. Han contado además con el artista portugués José Pedro Croft y con el asesoramiento del director del MNCARS, Manuel Borja.

La fachada de esta auténtica “casa fuerte” en plena ciudad monumental, testigo del paso de los siglos, es una mezcla de estilos: mudéjar, gótico y renacentista. Destacan el portón principal, con arco de medio punto y dovelas radiadas, con una ventana por encima, así como dos ajimeces de granito, una ventana mudéjar con parteluz de pizarra y otra gótica enmarcada por un alfiz. Con la idea de recuperar la estructura original, la obra recién acometida ha rehabilitado la torre que mandó desmochar Isabel la Católica –al igual que en otras casas nobles– para detener los litigios entre las principales familias con poder, en tiempos de su enfrentamiento con Juana la Beltraneja. Nada más atravesar la puerta de entrada (de roble y acero), encontramos un patio con columnas y un aljibe. En un futuro cercano, planean instalar un baño turco con zona de masajes y un pequeño gimnasio. El palacio cuenta con trece bóvedas; las de las habitaciones, forradas con tablillas de madera blanca, son seña de identidad del arquitecto y están presentes también en Atrio y en el Museo Helga de Alvear.

Casa Palacio Paredes-Saavedra cuenta con 11 habitaciones, todas de clase superior, de entre 60 y 120 m2, abovedadas y repartidas en tres plantas. Todas cuentan con zona de trabajo y un amplísimo cuarto de baño, que separa sanitario y ducha doble en sendas cabinas insonorizadas de roble macizo, y presenta una gran bañera de mármol de una sola pieza. Cada habitación es diferente: algunas con chimenea, una de ellas con un gran piano… En todas ellas se ha realizado un impresionante trabajo de carpintería, con murales de cedro integrados que se complementan con obras de arte (como las pinturas en técnica mixta de Jorge Galindo, que aparecerán también en la próxima carta de vinos de Atrio, o los facsímiles de Los Caprichos de Goya, quinta edición regalo de su amiga Helga de Alvear, que decoran la habitación de la torre). En cada suite, hay un mueble-bar integrado años 50, forrado en pan de oro y con interior de espejo, que ofrece al huésped una selección de destilados y una cafetera Nesspresso de cortesía.

Los muebles de las habitaciones son exclusivas piezas de fabricación nórdica en maderas de máxima calidad (de diseñadores como Thonet o Carl Hansen), y se combinan con lámparas como la emblemática de escritorio de Louis Poulsen (de estilo art dèco) y la AJ Royal de Arne Jacobsen fabricada por Santa & Cole. El amor por el arte y la arquitectura de Polo y Pérez se refleja en cada detalle: en cada mesilla aguardan una pequeña libreta Moleskine y un ejemplar de Las conversaciones con Marcel Duchamp, de Pierre Cabanne, libro clave para entender la evolución del arte contemporáneo.

El cuidado del detalle queda patente también en los textiles (con sábanas de 1.000 hilos fabricadas a medida y toallas y albornoces de la firma de lujo Frette, fundada en 1860 en Grenoble, Francia), el equipo de música de última generación que puede conectarse en el interior de la ducha y la completísima línea de amenities del cuarto de baño (gel, acondicionador, sales de baño, crema hidratante, etc.). El huésped puede disponer de butler 24 horas –mayordomo dispuesto a satisfacer las necesidades del visitante– y del servicio del completo desayuno de Atrio en la habitación (servido en la fantástica vajilla colección Verdures, de Raynaud, Limoges).

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