jueves, diciembre 1, 2022

Comillas, una de las joyas de Cantabria

Texto y Fotos: Celia Albizu

Entre los increíbles pueblos de Cantabria, uno de los más bonitos es Comillas: su playa de arena dorada a las orillas del Cantábrico, sus acantilados de película, sus verdes parques y su extenso patrimonio cultural modernista hacen de este pueblo una de las joyas de Cantabria

Comillas tenía una esencia muy distinta hasta el siglo XIX donde nos encontramos con Antonio López, primer Marqués de Comillas. Este joven comillano de familia humilde emigró a Cuba y a su regreso se convirtió en uno de los hombres más ricos e influyentes de la época. Al volver a su pueblo natal, gracias a su estrecha relación con Cataluña, se convirtió en un gran mecenas de los jóvenes artistas catalanes. Así consiguió transformar Comillas en un pueblo con un aire modernista, siguiendo la nueva corriente con la que experimentaban los arquitectos, aroma que conserva hoy en día y que hace de este pueblo un lugar inigualable que pasó a ser uno de los destinos de vacaciones preferidos de la clase alta en el siglo XIX.

Entre los edificios más imponentes del pueblo nos encontramos el palacio de Sobrellano de 1888, que fue la primera casa de verano del Marqués de Comillas. De estilo más bien neogótico, cuenta con ventanas de estilo veneciano y relieves en su fachada. En el interior hay grandes estancias entre las que destaca el salón del trono con unas vidrieras impresionantes. Y si caminamos unos metros más adelante nos daremos cuenta de que este pueblo guarda un gran vínculo con la naturaleza, en el que conviven las colinas que lo rodean con sus muchos de sus monumentos. Sin ir más lejos, Gaudí durante su etapa orientalista centró su atención en crear El Capricho, por encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano. En este edificio tenemos como protagonistas a la música y a la naturaleza: repleta de símbolos por toda su arquitectura que hacen referencia a los pianos, a las guitarras, a las abejas, a los pájaros… pero, sobre todo, a los girasoles. Un edificio que parece haberse escapado de un libro de fantasía y que es representante del talento en estado puro y de la gran personalidad de Antonio Gaudí.

Palacio de Sobrellano

El último de los tres edificios más importantes es la Universidad Pontificia de Comillas que se encuentra en lo alto de una colina. Esta fue mandada construir por Antonio López y con ella el Marqués se aseguraba de que su nombre perdurase en el tiempo. Esta tiene como gran arquitecto a Martorell, que mezcló el estilo gótico y mudéjar consiguiendo una construcción muy especial rodeada de unas vistas espectaculares.

Al pasear por Comillas no solo encontramos la huella del gran Gaudí o Martorell, sino que recorremos un pueblo que es un museo al aire libre y que cuenta con otras firmas como la de Lluís Domènech i Montaner. Obra suya es la estatua de 1890 que está en una de las colinas más altas del pueblo, homenajeando al que consiguió dar renombre a este pueblo, el Marqués de Comillas. Cerca de la estatua se sitúa un cementerio muy curioso: un cementerio modernista que tiene un ángel a su entrada, también diseño de Domènech i Montaner.

El Capricho de Gaudí.

Las calles adoquinadas de Comillas y sus casas rociadas de flores de colores vivos y balcones de madera aportan a este pueblo más encanto aún y nos recuerdan que estamos en Cantabria. También nos lo recuerda su playa de fina arena, que resulta más íntima que otras y es la playa perfecta para llenarse de salitre y tomar el sol. Junto a ella tenemos el puerto pesquero, que fue en su tiempo un importante puerto ballenero y que está incluido en el Parque Natural de Oyambre. No podemos dejar de disfrutar en el puerto de unas rabas de calamar o de un pastel de cabracho típico de esta zona. Tampoco podemos olvidarnos de ir a Regma, una de las heladerías más famosas que se encuentra por toda Cantabria.

Playa de Comillas

Sin embargo, si lo que pretendemos es ir en busca de buenas olas para hacer surf, tenemos varias opciones como la playa de Oyambre o San Vicente de la Barquera que están a unos diez minutos de Comillas en coche. Esta “aristócrata” villa también acoge a personas que se decantan por explorar la naturaleza de la zona o que prefieren viajar con un estilo más hippie y es por esto por lo que encontramos zonas habilitadas para acampar que rodean al pueblo. Además, a diez minutos del pueblo está el Rayo Verde, uno de los mejores sitios para ver una puesta de sol con amigos y tomarse una cerveza o un mojito, ¡típico sitio de Cantabria al que van todos los jóvenes!

Durante el año se celebra un mercadillo los viernes que suele encontrarse en el casco histórico, mientras que en los meses de julio y agosto se sitúa en la zona de Sobrellano. Allí podemos comprar desde comida, plantas y productos artesanales hasta ropa. Para los que prefieren disfrutar de las fiestas locales, entre el 15 y el 18 de julio se celebra una de las más populares con motivo del Cristo del Amparo. También las fiestas de San Pedro, con las danzas de San Pedruco a finales de junio.

Comillas, este pueblecito situado en la costa occidental de Cantabria y referente del modernismo de Cataluña, es uno de los más bonitos del norte de España. No es de extrañar que la belleza que encierra haya hecho que sea declarado Conjunto Histórico Artístico y que múltiples directores cinematográficos lo hayan elegido escenario de sus películas. Este pueblo pesquero es un capricho de un Marqués que lo decoró a su gusto y que consiguió hacer de él un lugar lleno de encanto.

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