viernes, marzo 1, 2024

La Consejería de Agricultura pone como ejemplo de desarrollo rural a Sigüenza y la Sierra Norte

Redacción

En una reciente visita, el consejero, Francisco Martínez Arroyo, destacaba el trabajo que el Grupo de Acción Local, ADEL, como motor del emprendimiento en la sociedad civil, en conjunción con el resto de las instituciones: ayuntamientos, Diputación Provincial y Junta de Comunidades.

Esta semana, el consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo, en la misma visita en la que supervisaba las obras de la futura Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) de Sigüenza, visitó también a dos emprendedores de la comarca cuyo buen hacer ha sido reconocido a nivel comarca, nacional, e incluso internacional: el equipo de la panadería, pastelería y churrería, Los Gustos de Antes, que encabezan Irene Gómez Perdigón y su hermana Rebeca en Sigüenza, y la fábrica de harinas y pastas ecológicas Despelta, que dirigen, al alimón, Carlos Moreno y Francisco Juberías, en Palazuelos-Sigüenza.

El consejero destacaba en su visita que el municipio de Sigüenza, y en general la Sierra Norte de Guadalajara, son un ejemplo de todo lo que se puede hacer en materia de Desarrollo Rural. “La perfecta sintonía que se da en esta comarca, entre el trabajo de los ayuntamientos, la Diputación provincial y la Junta de Comunidades, y la labor para fomentar el emprendimiento, de la mano de la sociedad civil, que aporta el Grupo de Acción Local Adel Sierra Norte, con su presidenta, María Jesús Merino, a la cabeza, son un ejemplo para toda Castilla-La Mancha.

La delegación regional, encabezada por el propio Martínez Arroyo, acompañada por la presidenta de ADEL, visitó, en primer lugar la panadería de Sigüenza  «Gustos de Antes» que obtenía en noviembre pasado su primera «estrella panadera», un reconocimiento nacional concedido por el portal especializado «Pan de calidad» y que las hermanas Gómez Perdigón recogieron en Valencia.

A continuación, la delegación se desplazaba a Palazuelos, para conocer la fábrica DeSpelta, que desde su instalación en el entorno rural del valle del Vadillo, en la pedanía seguntina, en 1995, no ha dejado de darle vueltas a la idea de aprovechar adecuadamente los recursos naturales de la comarca. En 1998, sus responsables, Carlos Moreno y Francisco Juberías, decidieron abordar el cultivo experimental. Hoy, ya consolidados, lo que les mueve, aún más que las posibilidades de negocio que pueda suponer el cultivo de espelta y otros trigos antiguos, es la intención de extender la cultura del respeto al medio.

Ambos emprendedores tienen en marcha, o han tenido, proyectos para los que han solicitado la ayuda del Grupo de Acción Local ADEL Sierra Norte.

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