lunes, mayo 27, 2024

Vitoria se encumbró durante la Guerra de la Independencia

Redacción

Conoce todos los detalles de la ‘Ruta Napoleónica’ y por qué hasta el mismísimo Beethoven compuso una sinfonía para conmemorarla.

El 21 de junio de 1813 es un día señalado en la historia de España, ya que en la ciudad de Vitoria-Gasteiz se libró la batalla final. El Duque de Wellington y el General Álava vencieron a las tropas francesas lideradas por Jose Bonaparte y el Mariscal Jourdan, durante la Guerra de la Independencia. De este modo, las tropas aliadas consiguieron expulsar definitivamente a los franceses de la Península Ibérica. Disfruta de esta maravillosa ‘Ruta Napoleónica’ alojándote en el Gran Hotel Lakua de Vitoria.

Vitoria-Gasteiz es un lugar lleno de historia. Cada edificio y cada monumento es un punto donde pararte y conocer los capítulos más especiales de la historia de este país.

Si viajas a esta maravillosa ciudad y eres un intrépido aventurero ansioso de conocimiento, te invitamos a descubrir los motivos por los que Beethoven hizo una sinfonía llamada ‘La victoria de Wellington’. Era 1813 cuando esta ciudad fue testigo de la batalla que expulsó a los franceses de la Península Ibérica, a las órdenes del Duque de Wellington y el General Álava.

La ruta Napoleónica aúna en un recorrido los espacios más distinguidos que te harán conocer esta historia a través de los pasos de Napoleón. Durante este trayecto podréis visitar la casa consistorial, dónde se alojó Fernando VII de camino a Bayona, y Plaza España. Los arquillos, aquí Napoleón nombraría a su hermano José, rey de España. También el Monumento a la Batalla, situado en el centro de la Plaza de la Virgen Blanca, que conmemora la Batalla de Vitoria y en él están representados los principales personajes.

También, el Palacio de Montehermoso, ubicación que fue sede de la Corte josefina en varios momentos de la ocupación, o el Palacio de Escoriaza Esquivel, cuyo papel fue clave durante la ocupación francesa, ya que tuvo diversos usos como hospital militar, cárcel, cuadra y cuartel de la gendarmería, ambos fueron construidos en el siglo XVI. Otros ejemplos de construcción que no os podéis perder son: el palacio del Marqués de la Alameda y el palacio de los Álava-Esquivel, cuya fachada mantiene su estado original.

Además, otra de las paradas obligatorias serán la Casa de los Echanove, sede de la primera administración común que tuvieron las tres provincias vascas y que crearon los franceses en 1810, bajo la denominación de Prefectura del Cabo Machichaco. La Casa de Napoleón, conocida como Etxezarra, fue donde pernoctó Napoleón del 5 al 9 de noviembre de 1808, tras la derrota de Bailén.

Sin olvidarnos, del museo de Armería, un espacio donde encontrar maquetas, armas, uniformes, planos y piezas curiosas como el juego de té de Wellington.Y por último, la Diputación Foral de Álava. Este palacio neoclásico se construyó tras la Guerra de la Independencia, y en el lado derecho de su fachada principal podréis ver la estatua del General Álava.

Después de una intensa jornada descubriendo cómo una ciudad puede cambiar el rumbo de la historia de un país, solo queda descansar. Y qué mejor manera de culminar esta experiencia que disfrutando de una acogedora estancia en el Gran Hotel Lakua de Vitoria, el único cinco estrellas de la ciudad, donde la excelencia y la atención se entrelazan para brindar un cálido refugio después de un día lleno de descubrimientos y emociones.

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