Redacción
La villa ducal refuerza su posicionamiento turístico y patrimonial con la protección oficial de uno de los pozos de nieve mejor conservados de España.
La localidad de Cogolludo da un paso histórico en la protección y proyección de su patrimonio con el inicio del expediente para declarar Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, su nevera medieval, tal y como publica hoy en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
Con este próximo reconocimiento, el municipio alcanzará la cifra de siete BIC, consolidándose como uno de los destinos culturales más relevantes de la provincia y puerta de entrada a la Sierra Norte.
La nevera medieval, situada en la ladera norte del entorno del castillo, en el paraje conocido como “Cuesta de los Moros”, es un ejemplo excepcional de la arquitectura tradicional destinada a la conservación del hielo. Excavada en la roca y con una profundidad cercana a los diez metros, esta infraestructura permitía almacenar la nieve del invierno, transformarla en hielo y conservarla durante meses para su uso en alimentación, la elaboración de bebidas frías y helados, incluso con fines terapéuticos. Su excelente estado de conservación y su posible origen en época medieval, vinculado a la construcción del castillo en el siglo XII, la convierten en una pieza única dentro del patrimonio etnográfico regional.
La declaración como BIC culminará un largo proceso de recuperación impulsado por el Ayuntamiento de Cogolludo desde el año 2017, cuando comenzaron los trabajos de limpieza, consolidación y excavación de un espacio que llevaba más de un siglo oculto. La intervención, realizada en gran medida con medios municipales, permitió no solo recuperar la estructura original, sino también documentar su historia, incluyendo hallazgos arqueológicos y restos de la Guerra Civil.
El alcalde de Cogolludo, Juan Alfonso Fraguas, ha destacado que “el reconocimiento supone un impulso decisivo para seguir poniendo en valor nuestro patrimonio y posicionar a Cogolludo como un destino cultural de primer nivel. La nevera medieval es un ejemplo del ingenio de nuestros antepasados, que desde su recuperación, en 2024, se ha convertido en un recurso turístico de gran atractivo”.