Redacción
El 11 de octubre se celebra en Argentina el Día Nacional del Asado, una tradición que es sinónimo de reunión, sobremesa y celebración. En Madrid, La Dorita mantiene vivo este ritual con la parrilla como protagonista.
La Dorita reivindica el asado como uno de los grandes rituales de la cultura argentina, donde la parrilla es el elemento clave para dar salida a cortes como el Ojo de Bife, el Bife de Chorizo o la Entraña, que se acompañan de recetas tradicionales como las Empanadas o los Buñuelos.
El asado es uno de los grandes símbolos de la gastronomía argentina, pero también una de sus tradiciones sociales más arraigadas. Alrededor de la parrilla se reúnen familias enteras y grupos de amigos, se comparten historias y la comida se convierte en una celebración. La importancia del asado en la cultura argentina es tal que cada 11 de octubre se celebra el Día Nacional del Asado, una fecha dedicada a reivindicar esta tradición gastronómica y social.
En Madrid, La Dorita, igual que en sus tres restaurantes de Argentina, mantiene vivo ese espíritu desde su restaurante en el barrio de Chamartín: un bodegón argentino que combina cocina casera, recetas tradicionales y una parrilla que ocupa el corazón de la propuesta, donde el fuego marca el inicio de una experiencia que continúa alrededor de la mesa.
Un rincón de Argentina en pleno Madrid
Pero el ritual del asado va mucho más allá de la parrilla: representa una manera de reunirse, compartir y disfrutar de la mesa que La Dorita traslada también a su espacio. Su particular puesta en escena combina la esencia del bodegón argentino con ciertos aires de taberna madrileña: manteles de papel sobre un mantel blanco de tela, tonos vivos y una decoración salpicada de objetos que remiten a la cultura argentina.
Entre sus paredes también se encuentran obras del reconocido artista argentino Marcos López, que terminan de darle al espacio su original personalidad. Como parte de este universo argentino, La Dorita cuenta con un altar dedicado al Gauchito Gil, una de las figuras más populares de la devoción popular del país. A medio camino entre la historia y la leyenda, su figura se ha convertido en un símbolo de la cultura popular argentina y son habituales los pequeños altares dedicados a él a lo largo de Argentina, donde los devotos dejan velas, flores, bebidas, cigarrillos u otros objetos como ofrenda.

Un viaje por los sabores de Argentina
En Argentina el ritual comienza alrededor de la parrilla encendida, mientras van saliendo los primeros platos para abrir el apetito. La Dorita reproduce esa misma secuencia en Madrid con clásicos como las Empanadas argentinas de carne cortada a cuchillo, queso y cebolla, humita u osobuco; la Provoleta clásica; los Buñuelos de acelga con mayonesa de sriracha, una de esas recetas de abuela cada vez más difíciles de encontrar incluso en Argentina; y su particular Choricampi, un chorizo criollo relleno de mozzarella y cebolla caramelizada, envuelto en una masa de pan de campo.
Después llega el turno de las carnes y de sentarse a la mesa para compartir cortes como el Ojo de bife, especialmente apreciado por su jugosidad y sabor; el Bife de Chorizo, equivalente al entrecot en España; el Asado de tira y la Entraña, cuatro clásicos de la parrilla argentina que permiten descubrir las diferencias entre los cortes y su particular forma de preparación.
La Dorita mantiene la tradición de la parrilla argentina, respetando los diferentes puntos de cocción de la carne al estilo argentino, pero adaptándose también a las preferencias del público español. Así, cada comensal puede elegir el punto de la carne que prefiera y disfrutar de una experiencia que conserva la esencia argentina, pero permite sentirse como en casa.
El final llega con un toque dulce y argentino. El dulce de leche protagoniza algunos de los postres más reconocibles de la carta, como el Panqueque o el Flan Casero, mientras que los amantes del chocolate pueden optar por el Pauli, una mousse de chocolate cocido con dulce de leche, nata montada y chocolate rallado.
Con tres restaurantes en Buenos Aires —Humboldt, Bulnes y La Dorita del Mercado— y presencia en Madrid desde abril de 2024, La Dorita traslada a la capital española una forma de entender la gastronomía en la que la parrilla ocupa un lugar central, pero donde el verdadero protagonista es el encuentro alrededor de la mesa. Este 11 de octubre, el Día Nacional del Asado se convierte en la ocasión perfecta para celebrar también en Madrid una tradición que forma parte de la cultura argentina desde hace generaciones: encender el fuego, reunir a familia y amigos y compartir alrededor de la mesa.