Redacción
Hoy, los huéspedes disfrutan de un pequeño art hotel con 34 habitaciones diseñadas individualmente, donde el arte, la estructura histórica y los materiales con carácter se combinan a la perfección, justo en el barrio del Festival. Un lugar con una identidad muy marcada.
Blaue Gans combina la posada más antigua de Salzburgo con un art hotel contemporáneo. Más de 300 obras, espacios con carácter artesanal y una identidad clara dan forma a un lugar que se toma el arte en serio. En el restaurante abovedado y en el jardín gastronómico de estilo mediterráneo, sigue viva la historia alpino-adriática.
Mejor época para visitar: Durante todo el año
Ideal para Todos
Arte & Cámara de maravillas
La Blaue Gans es una cámara de maravillas contemporánea. El arte acompaña la estancia y abre nuevas e inesperadas perspectivas.
El arte como compañero cotidiano
La Blaue Gans se concibe como una caja de colección transitable. Instalaciones, esculturas y dibujos dan forma a la casa: desde obras de artistas consagrados hasta piezas personales del propietario. El conejo disecado de Benjamin Heisenberg, o trabajos de Joseph Beuys y Gilbert & George, cuentan historias propias. Muchas obras están estrechamente vinculadas a etapas vitales y temas concretos. El Diccionario de Arte de Karin Buchauer ofrece el contexto necesario para comprender y acceder a esta diversidad.
Manuscritos artísticos
Muchas obras surgieron en diálogo con la casa. Constantin Luser dibuja espacios que se transforman en paisajes sonoros. David Moises desarrolla objetos que combinan técnica y humor. Christian Schwarzwald creó un pasaje monocromático en azul que actúa como un umbral hacia otro mundo. Este entramado artístico, orgánicamente desarrollado, marca la identidad de la Gans como nada más lo hace.
Historia y transformación
Origen. Una casa entre los Alpes y el Adriático del siglo XIV transformada a lo largo del tiempo sin perder sus raíces.
En el siglo XIV, Martin Aufner exportaba plata desde los Tauern a Venecia y, a cambio, traía a Salzburgo aceite de oliva, especias y cítricos. Este intercambio sigue vivo hasta hoy, en la cocina, los materiales y la actitud. Los hallazgos en el sótano cuentan historias de los romanos, la Edad Media y el Renacimiento. La Blaue Gans no es un objeto de museo, sino una casa donde la historia sigue siendo la base de nuevas interpretaciones.