El metaverso en 2027: de la gran promesa a las aplicaciones que ya están cambiando la realidad

Redacción

Durante unos años, el metaverso parecía destinado a convertirse en la siguiente gran revolución tecnológica. Se hablaba de oficinas virtuales, conciertos digitales, tiendas dentro de mundos tridimensionales y avatares que sustituirían buena parte de nuestras interacciones cotidianas. Después llegó el aterrizaje: los dispositivos seguían siendo caros, algunas experiencias resultaban poco prácticas y el entusiasmo inicial perdió intensidad.

Entonces, ¿qué queda del metaverso de cara a 2027? Probablemente, algo bastante más interesante que aquella promesa gigantesca: una tecnología que está dejando de venderse como un mundo paralelo para convertirse en una herramienta concreta. El término “metaverso” engloba hoy tecnologías como la realidad virtual (VR), la realidad aumentada (AR), la realidad mixta (MR) y otros entornos inmersivos. Una revisión publicada en 2026 concluye que estas tecnologías todavía no han alcanzado una madurez completa, pero identifica aplicaciones prácticas en educación, formación, medicina y otros ámbitos.

Del avatar a la utilidad

Una de las claves para entender su evolución es dejar de imaginar el metaverso exclusivamente como una especie de videojuego gigantesco. En el ámbito empresarial, por ejemplo, los entornos inmersivos pueden utilizarse para formación, simulaciones, visualización de datos, colaboración a distancia o diseño de productos. Una encuesta de S&P Global sobre usuarios empresariales e industriales señalaba como principales usos previstos la formación y los ensayos, la visualización de datos y el trabajo remoto y las reuniones colaborativas. La diferencia es importante. Una empresa no necesita que sus empleados “vivan” dentro de un universo virtual. Puede utilizar una simulación durante una hora para practicar una operación compleja sin poner en riesgo maquinaria, personas o instalaciones.

Educación: aprender haciendo

La educación es uno de los campos donde las posibilidades resultan especialmente interesantes. Imaginemos estudiar historia entrando virtualmente en una recreación de una ciudad romana, explorar el interior del cuerpo humano durante una clase de biología o practicar una determinada intervención en un entorno simulado.

La investigación reciente apunta precisamente hacia estas posibilidades. Estudios publicados en 2025 y 2026 señalan que los entornos inmersivos pueden favorecer experiencias educativas interactivas y prácticas, aunque su implantación todavía se enfrenta a obstáculos como el coste, la infraestructura, la formación del profesorado y la facilidad de uso. Por tanto, no se trata de sustituir automáticamente el aula tradicional, sino de utilizar la tecnología cuando aporta algo que una pantalla convencional no puede ofrecer con la misma eficacia.

Reuniones: ¿realmente necesitamos un avatar?

Aquí aparece una de las grandes preguntas del metaverso. ¿Tiene sentido ponerse unas gafas de realidad virtual para asistir a una reunión que podría resolverse con una videollamada? La respuesta depende del tipo de encuentro. Para una conversación rutinaria, probablemente una videollamada siga siendo suficiente. Pero cuando se necesita trabajar con objetos tridimensionales, entrenar procedimientos, visualizar espacios o colaborar sobre prototipos, la inmersión puede aportar ventajas. Una investigación publicada en Business Horizons analizó reuniones empresariales mediante realidad virtual y encontró que, para determinados tipos de reuniones, el uso de VR podía resultar útil, aunque también aparecía una contrapartida: mayor sensación de cercanía junto con mayor fatiga. La tecnología, por tanto, no elimina las herramientas anteriores. Añade otra opción.

Diseño y fabricación: cuando lo virtual representa lo real

Quizá uno de los usos menos llamativos para el gran público sea precisamente uno de los más importantes para las empresas: el diseño. Arquitectos, ingenieros y fabricantes pueden utilizar modelos tridimensionales y gemelos digitales para visualizar productos, instalaciones o procesos antes de construirlos físicamente. Esto permite detectar problemas, probar alternativas y realizar simulaciones. La Comisión Europea identifica actualmente 22 casos de uso de los mundos virtuales en sectores como educación, sanidad, fabricación, defensa y entretenimiento. Aquí el metaverso deja de parecer ciencia ficción. Se convierte, sencillamente, en una herramienta de trabajo.

¿Y qué pasa con la adopción?

El ritmo está siendo más lento y desigual de lo que anunciaban las predicciones más optimistas de principios de la década. Existen proyectos consolidados, pero también numerosas experiencias piloto y sectores donde la tecnología todavía no justifica una implantación generalizada. Los principales obstáculos siguen siendo conocidos: coste del hardware, comodidad, accesibilidad, infraestructura, privacidad, seguridad y falta de estándares comunes. Una revisión de 2026 también señala limitaciones relacionadas con el rendimiento de los dispositivos, el software y determinadas cuestiones de salud y experiencia de usuario. Eso significa que 2027 probablemente no será el año en el que todo el mundo se coloque unas gafas y abandone las pantallas tradicionales. Será algo menos espectacular, pero posiblemente más relevante: el momento en el que las tecnologías inmersivas sigan encontrando su sitio allí donde realmente resuelvan problemas.

El metaverso, en definitiva, no parece desaparecer. Está cambiando de forma. Menos promesas de universos paralelos y más aulas virtuales, simuladores, diseños tridimensionales, gemelos digitales y espacios de colaboración. Quizá la gran revolución no consista en entrar a vivir en el metaverso, sino en descubrir que ya estamos utilizando pequeñas partes de él sin necesidad de llamarlas así.

¿Te gusta?
Compártelo

¿Te gusta? Compártelo:

Artículos relacionados

El mejor amigo, en la maleta: viajar con mascotas gana terreno

Pere Cervantes gana el premio Tormo Negro Masfarné de Las Casas Ahorcadas con Me olvidé del cielo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Al enviar tu comentario, aceptas que tus datos personales sean procesados por Diario Mas Noticias de acuerdo con nuestra Política de Privacidad.

La información sobre protección de datos establece que el responsable del tratamiento es Diario Mas Noticias, cuya finalidad es controlar el spam y gestionar los comentarios. La legitimación para dicho tratamiento se basa en tu consentimiento. Los datos no se comunicarán a terceros, salvo en casos de obligación legal. Como usuario, cuentas con los derechos de acceso, rectificación, portabilidad y olvido. Para ejercer estos derechos o realizar consultas, puedes contactar a administracion@diariomasnoticias.com. Para más detalles, consulta la Política de Privacidad.

LO + LEIDO

«El viaje de Edipo», en Mérida. Entrevista a Mamen Godoy

Raúl Tirado reivindica el poder de la palabra con ‘RETALES’, un viaje escénico por la literatura

«Tus palabras»

El arte que podía viajar