Redacción
El primer chess bar de Madrid refuerza su apuesta por convertir el ajedrez en una experiencia social con una nueva carta, más torneos, clases y una comunidad que no ha dejado de crecer desde su inauguración en enero de este año.
Gambit Café estrena este otoño una nueva carta de inspiración persa que conecta gastronomía y ajedrez a través de especias, aromas e ingredientes, con platos bautizados con referencias al universo del tablero, como El Califato, Apertura Blanca o El Visir.
Gambit Café, el primer chess bar de Madrid, comienza este otoño una nueva etapa con una propuesta renovada que amplía la experiencia alrededor del tablero. Tras sus primeros meses de actividad, el espacio situado en el corazón de Malasaña incorpora una nueva carta de inspiración persa, refuerza su programación de torneos y clases a lo largo de la semana, y continúa consolidándose como punto de encuentro para aficionados del ajedrez y curiosos que quieren descubrir este juego de la mente de forma diferente.
Desde que abrió sus puertas, Alexandra Tivoly, emprendedora francesa de 26 años y dueña de Gambit Café, continúa reinventándose en la ciudad que la acogió con un proyecto tan sentimental para ella. “Sabía que abrir Gambit Café era un proyecto muy nicho y una apuesta arriesgada. Pero el homenaje a mi infancia, a mi padre y a nuestros momentos jugando al ajedrez, me ha impulsado a conseguir que este pequeño espacio tenga una comunidad ajedrecística grande, y estoy muy agradecida por ello, y por todo lo que puede estar por venir”, explica Tivoly.
Una nueva carta de picoteo que hace una oda a los orígenes del ajedrez
La nueva propuesta gastronómica toma de referencia Persia un territorio fundamental en la historia del ajedrez. Aunque toda la historia apunte a la India como el país donde se originó el ajedrez, con el nombre de chaturanga por la representación de las cuatro divisiones del ejército (infantería, caballería, elefantes y carros) que dieron lugar a las piezas del tablero actuales; fue en Persia donde evolucionó y se expandió tal y como lo conocemos hoy en día, legando término como el “jaque mate”. Bajo el nombre de chatranjj, se extendió al mundo árabe para abrirse paso a Europa, donde hoy en día se calcula que hay alrededor de entre 150 y 200 millones de aficionados al ajedrez.
“Con este nuevo menú, no buscamos reproducir platos tradicionales de Persia, sino inspirarnos en su cocina, especialmente en el uso de especias, aromas, ingredientes y combinaciones de sabores que evocan su gastronomía y cultura” explica Alexandra Tivoly. Entre las novedades destacan especialmente los Flat Breads, disponibles en diferentes variedades: El Califato, cordero especiado, tahini y cebolla encurtida; Torre Ibércia, pesto de pistacho, jamón ibérico, burrata y caatar; Apertura blanca, crema de feta, tomate Cherry confitado, orégano, sésamo tostado; y El Visir, con berenjena asada, yogur limón, granada y almendra . Junto a ello, también se pueden escoger propuestas como los Peones Crujientes, bolitas/sticks de queso mozzarella, con dip de miel picante y Dukkah; El Enroque, tabla de quesos, membrillo, dáticles y pistacho; Gambito de Patatas Persa, patatas especiadas con zaatar, yogur limón y harisse suave; Defensa Siciliana, crudités, crackers y hummus de aceituna Kalamata; o Shatranj Ibérico, jamón ibérico, labneh, aceite ahumado y pan de cristal. En su carta, le da también un especial protagonismo a los Flat Breas.
Una carta pensada para compartir y acompañar cada partida, con una propuesta que mantiene también opciones dulces, cafés de especialidad y cócteles.
Más de 50 torneos celebrados desde su apertura
Desde su inauguración, el espacio ha organizado más de 50 torneos de ajedrez que se celebran todos los sábados y domingos a las 12.00 con una inscripción de 10€ y abiertos a jugadores de todas las edades y niveles. A esta programación se suman diferentes propuestas entre semana, como torneos temáticos, infantiles, de estilo libre o rompecabezas.
La programación de Gambit Café se complementa con una propuesta de clases para adultos que busca acercar el aprendizaje del ajedrez a diferentes niveles. Todos los martes se imparten dos clases: principiantes a las 19:00 horas, para jugadores con un Elo de 0 a 500, e intermedio a las 20:15 horas, dirigido a jugadores con un Elo de 500 a 1000. Las clases pueden contratarse mediante un abono mensual de 46 euros o de forma individual por 12 euros y las inscripciones se realizan a través de la web de Gambit Café.
“Nos gustaría seguir desarrollando los cursos y organizar cada vez más eventos”, señala Tivoly, que destaca también el apoyo recibido por parte de diferentes marcas, algunas de las cuales ya confían en Gambit Café como espacio para patrocinar sus torneos.
Con esta nueva etapa, Gambit Café continúa desarrollando su idea original: sacar el ajedrez de los clubes tradicionales y convertirlo en un ritual social, accesible y contemporáneo, donde una partida puede compartir mesa con un café, un cóctel o una propuesta gastronómica.