Redacción
La obra plantea una reflexión íntima sobre el amor, el tiempo y la libertad de elegir frente a la inmortalidad
Zuri Basualdo y Jaime Macanás encabezan el reparto junto a Nagore Almaraz
La propuesta escénica es la segunda producción de El elefante y la serpiente, tras el éxito de Allanamiento de morada.
La compañía El elefante y la serpiente estrena el próximo 4 de junio, a las 20:00 horas, Memento Amare, en La Escalera de Jacob. Ambientada en el año 2300, la pieza plantea un mundo donde, desde hace 250 años, se ha descubierto la forma de no envejecer. En esta realidad, el 80 % de la población mundial solo cuenta con dos vías para morir. Es en este contexto donde Mara y Rodrigo, una pareja unida desde hace 105 años y casados durante 74, inician una conversación que lo cambiará todo.
El día en que Rodrigo cumple 230 años, ambos debaten sobre la inmortalidad y su impacto en la sociedad. Con puntos de vista muy diferentes, el diálogo va subiendo de tono hasta que Rodrigo revela la idea que lleva rondándole la cabeza: quiere morir. Mara intentará hacerle cambiar de opinión de todas las formas posibles, pero Rodrigo parece tenerlo claro; el tiempo lo desgasta todo y no quiere vivir el momento en el que haya dejado de disfrutar la vida por completo. A través de un texto afilado y emotivo, la obra expone las tensiones entre el deseo de vivir, el miedo al deterioro y la libertad de decidir.
Como señala su autor, “Memento Amare no tiene como tema central la muerte, sino el amor y la vida misma, y cómo el paso del tiempo afecta a las relaciones personales, otorgándoles sentido”. La propuesta escénica también dirigida por Mario Tejedor se decanta por una puesta en escena austera y concentrada en el trabajo actoral, sumergiendo al espectador en la intimidad de unos personajes atrapados entre la eternidad y el dilema de lo efímero.
Encabeza el reparto Zuri Basualdo, en el papel de Mara, y Jaime Macanás, como Rodrigo, acompañados por Nagore Almaraz. El montaje se completa con la producción de El elefante y la serpiente, ayudantía de dirección de Mathew S. Guzmán, vestuario de Yoli Pérez, diseño de iluminación y fotografía de Tommy Lee, y maquillaje de Zuri Basualdo, configurando una atmósfera contenida que refuerza la dimensión introspectiva del texto. La función, de género dramático, tiene una duración aproximada de 75 minutos.