sábado, junio 22, 2024

Nacho Guerreros: «Me molesta muchísimo cuando se intenta frivolizar nuestra profesión, porque es un oficio muy duro»

Texto: S. Cuenca/ Fotos: N. G.

El actor riojano Nacho Guerreros se enfrenta a las últimas funciones de la obra «Sobre el Caparazón de las Tortugas» en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, pero además de continuar con el personaje de Coque en «La que se avecina«, seguiremos viéndole en nuevos proyectos de teatro y cine.

Nacho Guerreros reconoce que quiso ser actor desde que nació. Decidió irse a Madrid con 21 años y, después de suspender los exámenes de la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático), entró en la Escuela de teatro de Matilde Fluixá. «Ahí fui consciente de lo que era esta profesión, yo la tenía muy idealizada«, recuerda el actor. Nacho pensaba que todo iba a ser un camino de rosas y que iba a ver su nombre en la Gran Vía nada más llegar a Madrid, lógicamente no fue así. «Empecé haciendo figuración en series de televisión y la primera vez que me subí a un escenario, que la verdad no era un escenario como tal, fue en el Café Manuela, haciendo un homenaje a Federico García Lorca, tendría 21 o 22 años» nos cuenta. Después de aquello, Nacho se retiró y empezó a trabajar en otras cosas, fue a la Escuela de Cine Metrópoli durante dos años y a los 28 se replanteó la profesión. Entra en la escuela de Gina Piccirilli, una gran directora argentina que ahora vive en Buenos Aires, para formarse durante 3 años. Es cuando empieza a ver la profesión de una manera más realista y empieza a trabajar mucho más, preparándose para hacer obras teatrales. «Cada fin de semana hacíamos cosas diferentes y poco a poco, con todas las dificultades, me fui abriendo camino» apunta Nacho.

¿Qué ha significado el teatro para ti y qué te ha enseñado?

Yo comencé haciendo teatro y sigo con el teatro. Excepcionalmente y durante un paréntesis de 7 años, estuve fuera de las tablas porque estaba con «La que se avecina«, pero luego comprendí que podía combinar la serie con mis proyectos en cine y el teatro. Desde que volví en 2015 al teatro, después del 2005-2006 que representé «Bent«, con bastante éxito además, de crítica y público, ya no he dejado de hacer teatro. Para mí el teatro, y como dice mi amigo José Luis Gil, «es la madre del cordero de la profesión», no entiendo esta profesión de otra manera. Yo creo que todos podemos ser actores, pero si te subes al escenario entiendes la profesión de otra manera.

Para mí, el contacto con el público es fundamental en la profesión. Puedes ser un buen actor de cine, sí, pero ¿y qué?, yo creo que una persona necesita más, necesita ese contacto directo con las tablas, ese contacto directo con el público, ese resolver un texto en una hora y media o dos horas. Creo que para desarrollar una buena carrera, en mi opinión, siempre hay que pasar por el teatro.

Hiciste la última temporada de «Aquí no hay quien viva» y dos años después comienzas con «La que se avecina»…

Yo llevo muchísimos años en «La que se avecina«, desde el 2006 que empezamos a rodar. Lo que pasa, es que durante todo este proceso, catorce temporadas y 7 años, única y exclusivamente me dediqué a esta serie, dejé el teatro a un lado. Es algo de lo que me arrepiento, porque debería haberlo compaginado de alguna manera, pero bueno, como tampoco puedo resolver lo que pasó, ni echar marcha atrás y menos empezar otra vez, pues lo hecho, hecho está. Y ahora me planteo la manera de no abandonar jamás el teatro, es decir, siempre podré compaginar «La que se avecina» o cualquier otro proyecto audiovisual, con el teatro.

Entonces… ¿Se pueden hacer ambas cosas?

Se puede hacer perfectamente y yo llevo muchísimos años haciéndolo. En estos últimos años he encadenado 4 obras de teatro seguidas, he podido hacerlo con sus giras correspondientes, además, es algo que tengo ya muy presente. Tengo una productora teatral, si no estoy sobre la tablas siempre tengo la oportunidad de estar detrás, porque nuestra productora funciona y debe seguir funcionando, una empresa hay que sacarla adelante.

¿Qué ha significado una serie como «La que se avecina» en tu carrera?

Ha significado mucho. Acabamos de empezar a rodar la decimocuarta temporada, una vez que acabemos la entrevista me tengo que ir a rodar y cuando acabe me voy al teatro… Ha significado mucho a todos los niveles, a nivel personal y a nivel profesional. Son series que han recorrido muchos países del mundo y para una carrera actoral eso es algo muy importante, tener una ventana y una proyección.

Estoy muy orgulloso de pertenecer a esa familia, a esta comedia, porque también me ha dado la oportunidad de tener esa ventana para después poder elegir mis trabajos en teatro, poder formar mi empresa y poder comprar mi casa, me ha dado una estabilidad económica.

Creo, que el trabajo actoral que desempeñamos allí es muy correcto, está muy bien hecho, con unos guiones estupendos y pienso que el humor que hacemos es universal, por eso tiene tanto éxito también en otros países.

¿Por qué decides crear tu propia productora «Rokanbolescas»?

Yo no quería quedarme con los brazos cruzados esperando a que me llamaran, quería crear mis propios proyectos, quería también dar oportunidades a otros proyectos, aunque yo no estuviera presente como actor. Entonces, conocí a Fabián Ojeda justo cuando empezábamos a preparar «Juguetes Rotos«, yo venía de hacer «Milagro en casa de los López«, había estado con esa obra un año y medio, yo quería continuar, no quería bajar el telón otra vez y dedicarme solo a la televisión. Conocí a Fabián y decidimos montar esta productora, Rokamboleskas, y nació «Juguetes Rotos«, con la que hemos estado 5 años circulando y con la que todavía seguimos, porque nos vamos este verano a Sudamérica de nuevo. Para mí ha sido quitarme esa espinita teatral de tantos años en barbecho, de continuar, de poder coproducir otras cosas junto con otras productoras amigas y estoy muy satisfecho, creo que ha sido de las mejores cosas que he hecho en mi vida, invertir en mi profesión. Y ahí seguiremos mientras dure.

Dicen de ti que eres un actor de los que de verdad tiene los pies en la tierra, ¿es necesario en esta profesión?

Creo que hay que tener una disciplina. Con Gina Piccirilli, mi profesora de interpretación, aprendí que el teatro y esta profesión, requiere una disciplina férrea; de madrugar, de cuidar el cuerpo y la mente, de estudiar, de prepararte, de ver trabajos de otros… y yo entiendo la profesión así. Es verdad que hay compañeros o compañeras que entienden la profesión de otra forma, pero yo la entiendo así. No me van las barbaridades, no me van las frivolidades y no me van las alfombras rojas sin motivo. Creo que se pierde un tiempo precioso con todas estas cosas y a mí lo que me interesa de la profesión es el trabajo, trabajar y prepararme. Me molesta cuando se intenta frivolizar nuestra profesión, me molesta muchísimo, porque es un oficio muy duro. Creo que deberíamos mostrar en redes sociales, por ejemplo, a lo que nos dedicamos y el esfuerzo que supone esta profesión.

Escribiste un libro en 2017, «Yo también sufrí bullying», después de varios años este problema sigue existiendo. ¿Crees que cala más si personas conocidas como tú habláis de esto?

Hace ya tiempo de este libro. Hicimos una gran promoción, yo tuve la suerte de poder hacerla, viajando a muchas ciudades para poder presentarlo, pero creo que poco ha cambiado. Si los organismos públicos no dedican una inversión a fondo para paliar este problema, donde la víctima siempre es la que tiene que abandonar el colegio, estamos haciéndolo muy mal. Creo, además, que educar en positivo o intentar charlar con un adolescente en el mismo tono de un adulto, no funciona, al adolescente hay que ponerle limites siempre y si una persona está haciendo bullying hay que apartarlo directamente de ese centro. Hay que consensuar con los padres del agresor, porque siempre se hace con la víctima y esta no es la culpable ni la responsable. Hay que trabajar con el agresor y con su familia. Se debería cuidar muchísimo más este tema, porque cada vez va a más.

La obra con la que estáis ahora en el teatro Fernán Gómez, «Sobre el caparazón de las tortugas», hasta el próximo domingo 23 ¿Qué nos puedes contar?

La obra la interpreta Raquel Pérez y la dirige Susana Hornos, que es riojana como yo, el texto es Ignasi Vidal y con producción de Descalzos Producciones. Es una obra que me apetecía mucho hacer por el tema que trata y me daba la oportunidad, además, de representar un personaje muy diferente al anterior que había hecho en teatro, en «Juguetes Rotos«. Realmente no me equivoqué en la elección porque está yendo muy bien. Es un matrimonio que se reúne para hablar de los problemas de salud de su hija, y esta se convierte en el chivo expiatorio de todos los problemas de la pareja. Es un desencuentro durante una noche de Jueves Santo, donde van a odiarse y a amarse hasta las últimas consecuencias, porque desemboca en una tragedia.

Cuando te ofrecen hacer una obra de teatro y te entregan el guion, ¿Qué debe tener ese personaje para aceptarlo?

Primero me tengo que ver en él, puede ser algo muy bueno y no verme en ello. Por ejemplo, yo me veía en Héctor, creí que podía interpretarlo. Me interesó mucho las aristas que tenía, me interesaba también mi compañera Raquel, a la que conocía desde hacía muchos años, pero no habíamos trabajado juntos y, me interesaba Ignasi Vidal como autor. Primero me tengo que ver y después valorar lo que cuenta, ¿le va a llegar al público? ¿Es más que un mero entretenimiento? ¿Nos va a hacer reflexionar y pensar esto que estamos contando? Creo que en «Sobre el caparazón de las tortugas» el público sale con preguntas en el aire y eso es lo que me importa, dar voz a quien no la tiene y no ser un simple medio para entretener al público.

¿Algún proyecto que puedas contarnos?

Con Rokanboleskas tenemos varios proyectos en coproducción y otra comedia que interpretaré yo el año que viene, empezaremos a ensayar en verano. Continuo con la serie, tengo otra película ahora en mayo y seguiré con mis cursos de arte dramático para gente que se dedica a esto, es decir, seguiré en la enseñanza. La verdad es que no me puedo quejar, tengo todo este año 2023 cargado de trabajo y el que viene también. Compaginaré «La que se avecina» con mis proyectos en cine y teatro.

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