Redacción
A diferencia de Keanu Reeves y Miley Cyrus, por ejemplo, quienes han relatado experiencias muy específicas y personales, Nicolas Cage se ha mostrado más reservado en sus comentarios
En una entrevista, dijo que es «98% escéptico» sobre la existencia de fantasmas, pero que ese 2% de «apertura» se debe a «la posibilidad de diferentes energías y fuerzas».
Aunque no ha revelado detalles de ningún encuentro, sí ha afirmado que ha tenido experiencias que «no podría discutir en un registro público». Esta declaración ha alimentado la curiosidad del público y ha reforzado la idea de que Cage ha tenido sus propios momentos con lo paranormal.
La mansión LaLaurie y el turismo oscuro
La conexión más notable de Nicolas Cage con el mundo de los fantasmas es su antigua propiedad en Nueva Orleans, la infame Mansión LaLaurie. Esta casa tiene una historia macabra: fue el escenario de torturas y asesinatos de esclavos en el siglo XIX a manos de su dueña, la socialité Delphine LaLaurie.
Cage compró la mansión en 2007 por más de 3 millones de dólares, a pesar de su sangriento pasado. Aunque él mismo no ha compartido experiencias específicas en la casa, se rumorea que la vendió debido a la fuerte energía negativa que sentía. La mansión, ahora una parada popular en los tours de fantasmas, es un recordatorio de la fascinación de Cage por lo oscuro y lo desconocido.
La relación de Nicolas Cage con los fantasmas es tan enigmática como él mismo. Parece que, más allá de la creencia, el actor se siente atraído por el misterio y la historia que rodea a los lugares embrujados.