viernes, diciembre 2, 2022

Noelia González, jinete: “Disfruto mucho montando, pero creo que la conexión con el caballo es algo muy especial”

Texto: Sandra Cuenca/ Fotos: N.G.

Noelia solo tiene 21 años, pero lleva toda la vida subida en un caballo. No es un deporte fácil, requiere mucha dedicación y mucho tiempo, pero si te gusta, como es el caso de Noelia, eso pasa a un segundo plano. Ahora está estudiando para poder entrar en la Universidad, quiere empezar veterinaria, nos cuenta que la nota está muy alta, aunque ella no se va a rendir, es una luchadora nata

Noelia ha estado rodeada de caballos desde que era pequeña, sus padres han tenido mucho que ver en eso. Lleva montando desde que tiene uso de razón, y cuando cumple los tres años empieza a dar clases regularmente. No ha parado desde entonces.

La disciplina que practica es la Doma Clásica, que está basada en la armonía entre jinete y caballo a través de la cual se realizan una serie de movimientos de gran dificultad. También ha practicado la Monta a la Amazona, consiste en montar de lado, es decir con las dos piernas en el mismo lado, una disciplina con siglos de antigüedad. Noelia ha competido un par de veces en esta categoría.

Noelia reconoce que disfruta mucho montando.

¿Qué es lo que más te gusta de la equitación?

Para mí, aparte de disfrutar mucho montando, lo mejor es la conexión que se crea con el caballo, es muy especial. Esa conexión existe, no hace falta hablar porque al final conectas. Si eso no sucede, nada saldrá bien. Cuando pasas mucho tiempo montando el mismo caballo tú te acoplas a él y el a ti, al final os entendéis y es algo muy chulo.

¿Hay que prepararse de alguna manera para subirse en un caballo?

Yo no hago ningún otro deporte complementario, si es a lo que te refieres, aunque se podría hacer. Lo que sí es importante es estirar, por la espalda, ya que montando la postura es muy importante y si caes mal con un movimiento del caballo, la espalda sufre mucho.

Ahora mismo, ¿la equitación para ti es solo un hobby?

Si, lo es, aunque empleo mucho tiempo en ello. Te digo más, creo que será un hobby toda la vida. Me dedico a montar y a dar clases a niños pequeños, y es algo que disfruto mucho.

Lleva desde los 3 años aprendiendo a montar a caballo.

¿Cuánto tiempo te lleva la Doma Clásica?

Suelo ir a montar dos veces por semana, si tengo alguna competición voy tres o cuatro días a la semana. Y dependiendo del momento, del tiempo que tenga o pueda sacar, me voy con el caballo a dar paseos por el campo.

Tu participas en competiciones, ¿Cómo es ese mundo?

Es un mundo donde hay mucha competitividad, muchísima. Yo solo compito a nivel territorial, y es verdad que con tu equipo se hace mucha piña, pero con el resto se compite mucho. Yo lo disfruto, tampoco creo que sea algo negativo.

¿Tienes tu propio caballo?

Sí, yo tengo mi caballo, pero luego en la escuela a la que voy monto otros caballos para las clases. Pienso que está muy bien montar caballos diferentes, hay que acostumbrarse a otros. Si siempre montas el mismo y de repente te subes a uno diferente, es otro mundo.

¿Qué es para ti tu caballo?

Esa es una pregunta difícil, Azor lleva toda la vida conmigo, ha crecido conmigo.  Es como si tuviera un perro enorme, que aunque no lo tengas en casa, cuando estas en un momento malo vas a verle y te despejas un montón. Sabes que te puede tirar al suelo en cualquier momento, pero nunca dejas de confiar en él.

La Doma Clásica es su disciplina.

¿Qué tiene que tener un buen jinete?

Creo que lo más importante es tener muchas ganas y vocación. Yo, que llevo toda la vida, he visto a mucha gente abandonar al año o a los dos años. Es un deporte que o te apasiona o acabas dejándolo. Y a la hora de estar sobre el caballo un buen asiento, una buena postura y acompañar los movimientos con la cadera, siempre de una manera muy natural.

¿Hay más hombres que mujeres en este deporte?

En niveles altos creo que hay más hombres que mujeres, pero no hay mucha diferencia como puede pasar en otros deportes. Pero a nivel territorial hay más mujeres que hombres.

Aunque no pienses dedicarte a esto de forma profesional, ¿hasta dónde te gustaría llegar?

Pues si por mí fuera, me gustaría llegar a Nacionales o a Europeos, pero para eso hace falta mucho tiempo. Es un deporte en el que hay que invertir bastante dinero, sobre todo en niveles más altos. Pagar el transporte del caballo, el tuyo, la estancia… supone un gran desembolso. Lo veo complicado, pero mentiría si te dijera que no me gustaría llegar hasta ese punto. A niveles más bajos, dar clases semanales es mucho más asequible, pero si quieres meterte en el mundo de la competición y salir de tu ciudad, los gastos se disparan.

¿Qué les dices a los niños a los que das clase sobre el mundo de la equitación?

Les digo sobre todo que tienen que dedicar mucho tiempo a esto, que no se puede dejar nunca de aprender. Esto no es como llevar un coche, si sabes llevar uno puedes llevar otros porque funcionan todos igual. Cada caballo es un mundo, es un animal que a veces no sabes cómo va a reaccionar, cada día te van pasando cosas diferentes y es de las que vas aprendiendo. Les recuerdo siempre que ante todo tienen que disfrutar, que si quieren seguir tendrán que hacerlo con muchas ganas. Los niños aprenden muy rápido, y si le ponen ganas y tiempo conseguirán lo que se propongan.

Noelia sobre su caballo a lo Amazona.

¿Recuerdas algún momento especial sobre un caballo?

Ha habido muchos, no podría decirte uno en concreto. A mí me encanta competir, si acabo la prueba y veo que ha salido bien, ese es el momento más especial.

¿Algún momento malo?

Claro, cuando el caballo se asusta o sale corriendo, esos son los peores.

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