Redacción
El vino es el reflejo de una tierra ,de su clima, de su historia y de las personas que lo hacen posible. Bajo esta premisa se celebró una exclusiva cata guiada y comentada de Bodegas Don Octavio, dirigida por Beatriz Villalba González, directora y enóloga de la bodega, quien compartió con los asistentes su conocimiento, experiencia y pasión por el vino.
La experiencia tuvo lugar en el nuevo espacio de Llanada Fun & Ticket, situado en el número 2 de la emblemática calle Coloreros, en pleno Madrid de los Austrias y a escasos metros de la Plaza Mayor. El evento reunió a un grupo que disfrutaron de un recorrido sensorial a través de tres vinos representativos de Castilla-La Mancha, descubriendo no solo sus características organolépticas, sino también la historia y el trabajo que hay detrás de cada elaboración.
Desde el inicio, Beatriz Villalba destacó la importancia de Castilla-La Mancha como una de las grandes regiones vitivinícolas del mundo. Si bien es conocida por albergar la mayor superficie de viñedo del planeta, hoy también es reconocida por la calidad de sus vinos y por el compromiso de muchas bodegas con la innovación y la excelencia. En este contexto, Villarrobledo ocupa un lugar destacado, siendo uno de los grandes referentes del vino manchego gracias a su larga tradición vitivinícola y al esfuerzo constante por elaborar vinos con personalidad y carácter.
La cata comenzó con un Verdejo D.O., un vino fresco, elegante y muy expresivo. Su color amarillo pálido con reflejos verdosos anticipaba una nariz intensa, donde aparecían aromas de fruta blanca, cítricos y delicadas notas herbáceas. En boca destacó por su equilibrio, una acidez bien integrada y un final persistente que invitaba a seguir disfrutándolo.
Durante esta primera parte, Beatriz explicó las claves para realizar una cata, invitando a los asistentes a descubrir cómo intervienen la vista, el olfato y el gusto en la valoración de un vino.
El segundo vino fue Héroes de Troya Viognier D.O., una elaboración que pone de manifiesto el enorme potencial de esta variedad en los viñedos de Castilla-La Mancha. Sorprendió por su intensidad aromática, con notas de albaricoque, melocotón, frutas de hueso, recuerdos tropicales y delicados matices florales. En boca se mostró amplio, sedoso y elegante, con una magnífica persistencia y un equilibrio que conquistó a los asistentes. Durante su explicación, Beatriz Villalba destacó el trabajo realizado en el viñedo y en bodega para preservar toda la identidad de la variedad y conseguir un vino con personalidad propia.
Como cierre de la cata se presentó un Cabernet Sauvignon D.O., un tinto de notable estructura y carácter. Su intenso color rojo picota daba paso a una nariz compleja, con aromas de frutos negros maduros, cassis, pimienta negra, regaliz y sutiles matices especiados. En boca se mostró potente, con taninos maduros, buena estructura y un largo final, confirmando el excelente comportamiento de esta variedad en los suelos y el clima de Castilla-La Mancha.
Beatriz condujo toda la experiencia y su capacidad para explicar de forma sencilla conceptos enológicos, responder a las preguntas de los asistentes y transmitir la pasión por su profesión convirtió la cata en un auténtico viaje por el mundo del vino.
Cada copa fue una oportunidad para comprender que el vino comienza mucho antes de llegar a la botella: nace en el viñedo, evoluciona en la bodega y cobra sentido cuando se comparte.
La celebración de esta cata en el nuevo espacio de Fun & Ticket supone además una magnífica oportunidad para acercar los vinos de La Mancha al público en un entorno privilegiado, donde la cultura, la gastronomía y las experiencias de calidad encuentran un escenario perfecto.