domingo, junio 16, 2024

Alejandra Hernández: «Conocer como vivían nuestros antepasados es sumamente importante para entender la actualidad»

Texto: Sandra Cuenca

La escritora e historiadora murciana, Alejandra Hernández, conocida en redes por @tcuentounahistoria, nos presenta «Esta historia apesta», donde nos sumerge en un viaje un tanto escatológico por las letrinas de Roma, las toilettes de lujo donde los grandes reyes hacían sus necesidades o las setecientas burras que se necesitaban para llenar de leche la bañera de Cleopatra.

En «Esta historia apesta» (HarperCollins), la escritora Alejandra Hernández hace un recorrido lleno de chismorreos, marranerías y muchas anécdotas, protagonizadas por conocidos personajes históricos. ¿Sabías que el olor de la estancia de Juana de Castilla debió ser tan espantoso que pensaban que había sido poseída por el demonio?, ¿Qué los aztecas veneraban a Moctezuma con vasijas de oro repletas de piojos?, ¿Qué Isabel II fue una de las reinas que puso de moda el mugriento verde isabelino? o ¿Qué los romanos discutían sobre los problemas del Imperio en el retrete?

La idea de escribir «Esta historia apesta» surge un poco por el interés especial por la historia social de Alejandra Hernández, «creo que es una manera muy positiva de aprender historia, sobre todo para la gente que en un primer momento no tiene ese interés implícito por ella«, nos cuenta la autora. Alejandra cree que la higiene se ha tratado de una manera demasiado académica, por lo menos toda la bibliografía a la que ella se ha enfrentado y que ha sido muy dedicada a los historiadores. «Mi intención era hacerla más accesible a todo el mundo, darle ese punto de humor, ya que estamos hablando de mierda, pero también darle un objetivo«.

¿Qué es lo que más te atraía de la historia de la higiene a lo largo de todos estos siglos?

Quizás, que conociendo las costumbres higiénicas o del día a día del cuidado personal de nuestros antepasados, primero podemos entender más y mejor como hemos llegado hasta ahora y las costumbres que tenemos hoy en día, pero sobre todo, que podemos conocer el contexto en el que se movieron muchísimo mejor. No todo son reyes, no todo son guerras, también hay una parte importante a nivel personal y, posiblemente, más desconocida de incluso las clases bajas a las que no prestamos atención y que es súper importante para conocer la historia en todo su contexto.

Mientras que estabas documentándote para escribir el libro ¿te has encontrado con algo que te haya sorprendido?

Varias cosas, de hecho. Lo primero, todas las noticias falsas y bulos que hay en torno y hacia la higiene y ciertos personajes históricos. De hecho, son bulos tan sumamente asentados en nuestra mente y en nuestra historiografía, que es difícil dar con la fuente concreta que desmienta esas historias. Por ejemplo, en torno a Isabel la Católica o Juana I de Castilla. Y luego, ya más la parte contemporánea, todo el tema del siglo XIX y XX, creo que también es un gran desconocido, como que nos centramos mucho en la Edad Media, en el Siglo de Oro, lo apestosa que pudo ser esa época, pero todo el movimiento higienista del S XIX o el tema de las guerras en el siglo XX, la Primera y Segunda Guerra Mundial, para mi fue todo un descubrimiento.

Haces un recorrido por la historia ¿es otra manera de contar las cosas que han pasado?

Sí, es una manera diferente. Al final, el libro está lleno de personajes históricos que todos conocemos, pero a través de ellos contamos una parte de la historia que en un libro o manual de instituto o universidad no podemos encontrar. Yo creo que si es una manera más divertida, nos acerca a esos personajes de otro modo, no voy a decir que les perdemos el respeto, pero quizás los vemos más humanizados, que es algo que nos falta un poco en historia.

Si tuvieras que decirme el personaje más limpio de la historia ¿Cuál sería?

Esa pregunta es muy complicada (risas). Yo diría que Cleopatra, me voy a decantar por ella, pero porque los egipcios en sí, eran personas muy limpias, de hecho, las catalogo en el libro como las más limpias de la historia. Pero luego tenemos otros personajes también muy preocupados por su higiene, por ejemplo Felipe II en España, era un personaje, también por su propia mente que le jugó varias pasadas a lo largo de su vida, en cierto sentido fue hipocondriaco, se preocupaba por su higiene a nivel de salud, si me mantengo limpio y me cuido pues la salud irá mejor, pero bueno, si tengo que decirte uno de los dos, Cleopatra.

¿Y el más apestoso?

A ver, tenemos, quizás, a Enrique IV de Francia, pero también Felipe V en España, el primer Borbón, que al final también es francés. El otro día comentaba con una persona que los franceses han pasado a la historia como unos pijos, pero en realidad dejaron mucho que desear en temas de higiene. Uno de estos dos.

¿No fueron los franceses los que inventaron el bidé?

Sí, sí, más tarde que estos dos personajes, pero sí.

¿Qué se van a encontrar los lectores en este libro?

Es una historia cronológica de la higiene, empezamos en el antiguo Egipto y acabamos en el siglo XX. Se van a encontrar una historia divertida, algo que yo creo que en un libro corriente de historia no van a poder ver. Van a pasar un buen rato. Yo cuento la historia como si estuviera en un video de redes sociales, por lo tanto, es muy ameno y muy divertido de leer y sobre todo, van a humanizar a esos personajes de la historia que nos los han pintado como tan altivos, arrogantes y muy pijos, porque van a conocer esas costumbres higiénicas que en alguno casos dejaban mucho que desear. Sobre todo entender como hemos llegado ahora, porque ahora nos consideramos «más limpios» que nuestros antepasados.

Después de que lean el libro ¿con qué sensación o con qué parte te gustaría que se quedaran?

Con la parte de la importancia de la historia social, de conocer como vivían nuestros antepasados que es sumamente importante para entender la actualidad. Y una sensación de como descubrir que les gusta la historia, que no es tan aburrida como pensaban en el instituto y que se lo han pasado bien leyendo sobre historia y aprendiendo. Adquiriendo conocimiento, para mi esa sería la sensación más importante.

Tú das clases, eres profesora, tu alumnos imagino que habrán leído «Esta historia apesta» ¿Qué te han dicho?

Los alumnos han flipado un poco, ellos han sido unos privilegiados porque sabían que estaba escribiendo un libro todo el año, pero no les dije de que iba el libro, y ya cuando se publicó y me preguntaban sobre él. Yo les decía que era una historia de la mierda, se reían y me preguntaban qué era eso. Es verdad, que muchas de las anécdotas que están en el libro yo las comento en clase, ya que hago mucho hincapié en todo este concepto social de la historia, pero me ha sorprendido que para ser pequeños, yo doy clase en la ESO, se lo han comprado casi todos y lo han leído. Que hayan mostrado o tengan ganas de leer historia, para mi ha sido alucinante.

Tu libro se colocó en el top 1 durante la preventa de Amazon ¿te esperabas algo así?

Pues la verdad es que no, a ver, yo sabía que era un libro que iba a llamar un tanto la atención porque el titulo y las anécdotas que se cuentan son llamativas, pero no esperaba que iba a tener esa acogida, y es verdad que han pasado ya casi tres meses y me siguen llegando mensajes casi todos los días de lectores que me felicitan, entonces, estoy muy contenta, porque yo me había marcado el objetivo de que la primera edición se vendiera más o menos bien, y que la gente pueda disfrutar. Pero es que vamos ya por la segunda y se está vendiendo, así que contentísima y que siga así todo el tiempo que se pueda.

¿Qué vendrá después de Esta historia apesta?

Todavía no lo sé, estoy en ese proceso de voy a descansar a nivel mental, de la investigación y disfrutar de la promoción del libro, pero si que se me han quedado muchas cosas en el tintero, porque es una investigación que ha llevado muchos meses y que te vas encontrando con otras historias paralelas pero que no puedes incorporar en el libro porque no te dan las páginas, entonces, analizar todas esas historias y ver en que se puede convertir de aquí a unos meses.

¿Quieres volver un poco al tono de humor de este libro?

Sí, a mi me gustaría. Es verdad que es un tono que ha cabreado, como a mi me gusta decir, a más que un académico, pero es que para mi contar la historia es esto, porque soy profesora de gente a la que no le gusta la historia en un primer momento. Los alumnos con 12 o 13 años es difícil que muestren un interés hacia la historia, por lo que mi objetivo siempre ha sido llegar al máximo número de personas posibles para despertar ese pequeño interés por la historia. Mi manera de contarla es esta y creo que es como me siento cómoda y lo que me identifica. Sí, seguiría con ese tono de humor, la seriedad en historia no está hecha para mi.

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