sábado, junio 22, 2024

Anita García: «El arte es una manera de expresar y comunicar algo que quizá es más complicado comunicar con palabras»

Texto: Sandra Cuenca/ Fotos: A.G.

Anita García Martínez solo tiene 19 años, pero sabe perfectamente que el arte es su sueño y que va a luchar por conseguirlo. Está estudiando Bellas Artes y sorprende escuchar como alguien a esa edad tiene tan claro lo que de verdad le gusta. Nacida en una familia de artistas, ha mamado desde pequeña lo que es el arte en diferentes facetas y no quiero, ni puedo, dejar de nombrar a su abuelo materno, Pedro Antonio Martínez Parra, uno de los grandes fotógrafos de prensa fallecido el pasado mes de noviembre, con el que tuve la suerte de empezar a trabajar y del que aprendí gran parte de ese arte que es la fotografía.

Anita reconoce que desde pequeña siempre le ha gustado pintar y dibujar, pero que realmente se puso en serio cuando cursaba cuarto de la ESO, «Entré en una academia justo el año antes de la pandemia, porque en mi colegio no había ninguna asignatura de dibujo, sí tenía plástica, pero se me quedaba corto«. Tiene claro que entrar en Bellas Artes era una de sus primeras opciones, auque también le interesaba Magisterio o algo relacionado con Historia del Arte, «pero siempre supe que estaría relacionado con el Arte«. recuerda Anita.

¿Qué aporta el Arte en tu día a día?

El arte es una manera de expresar y comunicar algo que quizá es más complicado comunicar con palabras. A veces el lenguaje se puede quedar un poco corto, por lo que creo que hacerlo así me ayuda y también me sirve para expresar un poco como me siento. Si tengo un mal día porque pierdo el autobús, al llegar a clase seguramente las cosas que dibujo se desarrollan desde aquel hecho, con rabia o no me salgan directamente, a lo mejor también sale algo maravilloso, creo que también depende de eso, de como me siento a la hora de expresar.

Retrato de su abuelo Pedro Antonio

¿Qué tipo de pintura realizas?

Suelo hacer óleo, pero también me gusta mucho la acuarela, aunque no lo hago tan a menudo porque en clase hacemos solo óleo. Por eso cuando puedo me gusta hacer acuarelas ya que me parece muy relajante.

Cuando te pones a dibujar ¿Qué es lo que te gustaría transmitir a la gente?

Depende un poco de cada cuadro, pero primero parto de una idea en general y voy viendo cómo lo puedo hacer. Suelo tirar mucho de mis raíces, de mi familia o de mis amigos, suelo buscar algún sentimiento de cercanía o que la gente se pueda sentir identificada con lo que hago.

¿Tienes algún artista favorito en el que te guste inspirarte?

Creo que soy muy clásica, me gusta mucho Goya, hice un trabajo en bachillerato sobre él y me gustan mucho todas sus etapas. Creo que se puede aprender mucho de los clásicos.

¿Qué te resulta más complicado, hacer un retrato de alguien o por ejemplo unas flores?

Para mí es más fácil hacer retratos porque no me centro tanto en que se parezca a la persona o que las proporciones estén bien, sino más en la esencia. También me encanta dibujar flores porque es algo que ayuda a relajarme, tampoco suelo fijarme en que quede perfecto, de hecho, creo que ahí reside lo bonito, el darle un toque personal. A pesar de hacer figuras ilustrativas hay que intentar que no quede tan literal o tan académico.

Cuándo haces un retrato ¿Dónde crees que se puede captar mejor la esencia de la persona, en los ojos, la boca…?

El gesto se nota mucho, es verdad que si dibujas al natural cambia a que lo hagas desde una foto. Una persona que es alegre por mucho que quieras representarla de manera seria no va a parecerse en la vida, por mucho que midas cada proporción. Creo que el gesto, el cual tiene mucho que ver con la mirada.

¿Cómo es tu manera de trabajar? ¿Siempre lo haces cuando estás inspirada?

Si tengo una idea prevista de lo que quiero hacer, suelo empezar y ya iré viendo. Me gusta mucho el proceso de pintar, porque a veces me parece más importante que el resultado, ya que es el disfrutarlo, admitir errores, el cambiarlo cinco veces y si no me gusta lo guardo y lo vuelvo a ver en tres días y, si sigue sin gustarme, empiezo otro. Esto suele pasarme cuando tengo más o menos la idea clara, es decir, empezar y que el proceso me lleve a alguna parte y si no consigo lo que quiero suelo frustrarme un poco, así que busco inspiración en otros artistas, amigos o conceptos que me hayan gustado. Tengo el móvil lleno de cosas que me van gustando y suelo escribir los conceptos que me parecen interesantes, empiezo a hacer bocetos hasta que llego a algo que me gusta.

¿Ha tenido que ver algo en tu motivación de empezar a dibujar el haber nacido en una familia de artistas?

Si, mi abuelo ha sido uno de los mejores fotógrafos que ha habido, uno de mis tíos es director de cine, otro es escultor, otro profesor de piano y mi padre es diseñador. Creo que eso si afecta, en el sentido de que es una profesión y una carrera que está muy estigmatizada de algún modo, cuando digo lo que estudio la primera reacción suele ser ¿Qué opinan tus padres?. Es algo que no está muy bien aceptado, por lo que el haber nacido en una familia, donde se respira eso, me ha ayudado a no ponerme límites. Jamás he pensado que no voy a hacerlo porque no hay salidas, mi familia siempre me ha apoyado y mamarlo siempre te ayuda a valorarlo más.

Expusiste en una feria de arte en Boadilla ¿Era tu primera exposición?

No, he hecho un par de exposiciones colectivas en unos restaurantes con una escuela de arte de Móstoles en la que estoy y también, estuve exponiendo en una inmobiliaria, en una exposición más centrada al arte individual.

En la exposición que realizaste sola ¿sentiste nervios?

Muchos, porque compartía caseta con otra chica que también había estudiado Bellas Artes e iba súper bien preparada. Recuerdo que esa mañana era mi cumpleaños, preparé algunas cosas y tuve que volver a mi casa a por más cuadros porque se me quedaba vacía la caseta, ya que la gente había llevado muchísimas cosas, supongo que fue un poco por ser principiante y me pilló un poco de sorpresa. Al principio había mucha gente y sus reacciones eran muy diferentes, algunos pasaban y no te decían nada o lo criticaban, también había gente que se sorprendía y te preguntaba. Me gusta el trato con la gente así qué ese no fue el mayor inconveniente, por lo que peor lo pasé fue por mi falta de experiencia.

Las críticas suelen ser buenas y constructivas en la mayoría de los casos ¿Qué opinas al respecto?

Los profesores suelen ir pasándose por nuestros caballetes para darnos apuntes y si hay algún día que nuestro profesor no ha pasado por nuestro caballete, solemos ser nosotros quienes vamos a ellos para que nos den su opinión, queremos sus críticas para saber en qué podemos mejorar y no estancarnos.

¿Hasta dónde te gustaría llegar?

La verdad es que no lo sé, de momento me gusta mucho la carrera porque estoy dando cosas distintas, sé que quiero seguir estudiando y aprender de mucha gente, porque todo esto me va a ayudar en mi obra más adelante.

¿Te has planteado enseñar una vez hayas terminado la carrera?

Si, me gustaría mucho porque una de mis opciones era estudiar magisterio y un día estuve trabajando en un taller de una escuela haciendo unas tarjetas de San Valentín y me encantó la experiencia. Me gusta mucho la docencia y creo que es algo que te dará la posibilidad de seguir trabajando en tu obra paralelamente.

¿Qué le dirías a alguien que le gusta el arte, pero no se atreve a estudiarlo porque cree que no tiene futuro?

Que lo intente, porque de verdad que merece la pena. También le diría que tiene que ser muy fuerte mentalmente, porque es una carrera que te exige mucho, ya que tocas muchos palos aparte de pintar y dibujar. Tiene más salidas de lo que parece y si ve que no es lo que le gusta, siempre hay tiempo de probar otras cosas.

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