Redacción
Más auténtica. Más tradicional. Más italiana que nunca. Un viaje a través de recetas clásicas, productos excepcionales y tradición artesanal
Madrid vive un momento de obsesión por la gastronomía. Nuevos restaurantes abren cada semana, las tendencias cambian a velocidad de vértigo y la innovación parece haberse convertido en una obligación. Pero mientras todos miran hacia adelante, Bel Mondo ha decidido mirar hacia sus raíces.
Seis años después de revolucionar la escena gastronómica madrileña y convertirse en uno de los restaurantes italianos más reconocidos de la ciudad, la emblemática trattoria del grupo Big Mamma presenta una nueva carta que supone un regreso a lo esencial: el producto, la tradición y el auténtico sabor de Italia.
Bajo el concepto «Back to Italy», Bel Mondo inicia una nueva etapa en la que reivindica aquello que siempre ha sabido hacer mejor: cocina italiana auténtica, generosa y profundamente ligada al territorio.
«No queríamos crear una carta más. Queríamos volver a enamorarnos de Italia», explican desde el restaurante.
El resultado es una propuesta construida alrededor de recetas clásicas, técnicas tradicionales y algunos de los mejores ingredientes procedentes directamente de Italia.
MÁS DE 170 PRODUCTORES ITALIANOS Y UNA OBSESIÓN POR EL PRODUCTO
Detrás de cada plato hay una red de más de 170 productores italianos con los que Big Mamma trabaja directamente, sin intermediarios, seleccionando ingredientes excepcionales procedentes de distintos rincones de la península italiana.
Mozzarella di Bufala de Campania, tomates San Marzano DOP cultivados a los pies del Vesubio, Prosciutto di Parma DOP madurado durante 24 meses, burratina artesanal procedente de Puglia o Parmigiano Reggiano seleccionado directamente en origen forman parte de una carta que convierte el producto en protagonista absoluto.
Los ingredientes llegan desde Italia varias veces por semana para garantizar frescura, trazabilidad y autenticidad.

EL REGRESO DE LOS GRANDES CLÁSICOS
La nueva carta recupera algunos de los pilares más emblemáticos de la gastronomía italiana.
La protagonista sigue siendo la pasta fresca, elaborada cada día en el restaurante con harina italiana tipo 00.
Entre las nuevas incorporaciones destacan platos como los Burratelli alla Parmigiana, una delicada pasta fresca rellena de berenjena y stracciatella acompañada de coulis de tomate Datterini; los Mezzi Rigatoni all’Amatriciana, elaborados con tomate San Marzano DOP, guanciale y Pecorino Romano; o los sofisticados Tagliarini al Granchio e Limone, servidos con cangrejo fresco, mantequilla de limón y tomillo y una intensa bisque de bogavante.
Y por supuesto, continúa uno de los rituales más icónicos de la casa: La Gran Carbonara, preparada y servida en una rueda de Pecorino delante del comensal, una receta que resume la esencia de la cocina romana en su máxima expresión.
PIZZAS QUE RESPETAN EL TIEMPO
La pizza también ocupa un lugar central en esta nueva etapa.
Las masas fermentan durante horas antes de ser cocinadas a más de 400 grados durante apenas segundos, siguiendo la tradición napolitana.
Desde la sencillez impecable de la Mammargherita, elaborada con tomate San Marzano DOP, mozzarella y Parmigiano, hasta la intensidad de la Doppia Tartufo, coronada con trufa fresca recién rallada, cada pizza busca expresar el sabor auténtico de Italia sin artificios.