miércoles, agosto 17, 2022

Como estar y mantenerse en forma este verano

Texto: Beatriz Tello

Con el verano llegan las altas temperaturas, lo que nos impulsa a cambiar de hábitos y de rutinas. Nos vamos de vacaciones y no solo cambia el ambiente, sino que nuestra dieta también puede cambiar.  Llegan los picoteos en las reuniones de amigos, los chiringuitos, las cenas, las copas… Si bien es normal que nos desviemos un poco de nuestras autoexigencias diarias y tendamos a relajarnos y disfrutar, no hay necesidad de descuidarnos del todo. A continuación recopilamos los cinco consejos/recomendaciones para mantenerse en forma este verano y no echar por tierra todo lo conseguido durante el año.

1. BEBER AGUA

Mantener una buena hidratación es algo que se nos recuerda constantemente, pero… ¿Por qué es tan importante? El agua es el principal componente de nuestro organismo y es esencial para la vida, ya que interviene en muchas funciones fisiológicas. La ingesta de agua nos ayuda a mantener las funciones físicas y cognitivas, a regular la temperatura corporal, lubrica las articulaciones, a mejorar los procesos digestivos y facilita la eliminación de toxinas. Durante el día vamos perdiendo agua de forma constante, no solo cuando vamos al baño, sino también con el sudor o la respiración. Tenemos que reponer esa agua que vamos perdiendo para regular nuestro balance. Se calcula que vamos perdiendo a lo largo del día 2 litros y medio de líquidos. Teniendo en cuenta todo esto, se calcula que en el caso de las mujeres sería una ingesta diaria de 2 litros y en el caso de los hombres de 2 litros y medio. Para que no cueste tanto ingerir esa cantidad de agua se puede jugar con ella con infusiones tanto frías como calientes, añadiéndole fruta…

2.  DORMIR BIEN

Siguiendo la misma línea de beber agua, otra de las cosas en las que más se insiste es en la necesidad de dormir bien o descansar cierto número de horas. Los expertos afirman que dormir poco y mal puede suponer importantes riesgos para la salud. La organización mundial de la salud (OMS) afirma que las necesidades de sueño varían en función de la edad, y que van disminuyendo a medida que esta avanza. La franja de adulto/joven es de unas ocho horas. Dormir menos de lo necesario provoca el aumento de grasa corporal, trastornos del apetito a través de la presencia de antojos de alimentos, disminución de la masa muscular, mayor riesgo de padecer diabetes, estrés y ansiedad, pérdida del deseo sexual, menor rendimiento, disminución de la capacidad de razonamientos e incremento del riesgo de padecer enfermedades cardiacas e hipertensión.

3. HACER EJERCICIO

El ejercicio es uno de los pilares de la salud, y aunque no es una de las cosas que más nos apetece hacer en verano y sobre todo durante las vacaciones, es importante recordar los beneficios que aporta hacerlo. El ejercicio fortalece el corazón, mejora la circulación, aumenta el flujo de los tejidos y eleva los niveles de oxígeno en el cuerpo. El ejercicio también ayuda a reducir los riesgos de enfermedades cardiacas, incluido el colesterol alto. No es incompatible irse de vacaciones manteniendo esa rutina de ejercicio.  Partiendo de la base de que no hace falta seguir la misma rutina que seguimos durante el resto del año, ni seguir los mismos tiempos, puesto que al final tenemos otras prioridades. Los especialistas recomiendan los ejercicios de baja intensidad en épocas de calor, ya que se llegan a notar mucho si los haces de forma constante. Hablamos de ejercicios de respiración, de postura, de movilidad, estabilidad… estos ejercicios ayudan mucho a reducir el dolor de espalda, lumbar, ciática o cervical. Para ser constante y no fallar ayuda mucho, ponerte una hora fija para hacerlo.

4. MANTENER BUENOS HÁBITOS ALIMENTICIOS

Lo principal y más importante para mantener nuestros buenos hábitos alimenticios es cuidar qué tipo de productos consumimos. Debemos tomar productos frescos, ensaladas, frutas, verduras… apostando sobre todo por productos de temporada.  Tanto las frutas como las verduras son ricas en agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. Aunque es verano y se trata de disfrutar, también uno puede hacerlo buscando otras alternativas más saludables a aquellos antojos que nos pierden, como por ejemplo pueden ser los helados, en vez de tomar helados azucarados podemos hacer helados caseros añadiéndole frutas que nos gusten, lácteos o incluso frutos secos. Otros Factores a tener en cuenta son los excesos, el concepto de comer poco y más veces no debe olvidarse a demás, de tener cuidado con lo que consumimos, puesto que los casos de intoxicaciones aumentan exponencialmente en verano.

Pese a todo lo anterior, también es crucial disfrutar. El ejercicio está muy bien, pero si un día no nos apetece hacerlo, no seguir la dieta o no medir los litros de agua que tomamos, no pasa nada. Cuidarse sin duda también es escucharse.

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