Por Teresa Bueno
Con la llegada del eclipse solar, muchas personas se plantean comprar unas gafas especiales para disfrutar del espectáculo. Sin embargo, no todas las gafas que se venden ofrecen la protección necesaria. Elegir unas adecuadas es fundamental para evitar lesiones oculares que pueden ser permanentes.
¿Qué requisitos deben cumplir?
Las gafas para observar un eclipse deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2, que garantiza que el filtro reduce la intensidad de la luz solar y bloquea prácticamente toda la
radiación ultravioleta e infrarroja. Esta referencia debe aparecer impresa en las gafas junto con los datos del fabricante.
Además, antes de utilizarlas conviene comprobar que no presentan arañazos, roturas, perforaciones o arrugas en el filtro. Si están dañadas, deben desecharse.
¿De qué material están hechas?
Aunque puedan parecer unas simples gafas de cartón, lo realmente importante no es la montura, sino el filtro solar. Habitualmente están fabricadas con una montura de cartón
ligero y unas láminas de polímero recubiertas con materiales metálicos que bloquean más del 99,999 % de la luz visible y filtran la radiación nociva. Gracias a ello permiten observar el
Sol con seguridad sin dañar la retina.
¿Cuánto suelen costar?
El precio habitual ronda los €4 – €5 por unidad, dependiendo del fabricante, la calidad de la montura y el punto de venta. Un precio excesivamente bajo, especialmente en plataformas
de venta masiva sin información del fabricante, debería despertar sospechas.
¿Dónde es mejor comprarlas?
Lo más recomendable es adquirirlas en establecimientos de confianza, como:
● Farmacias.
● Ópticas.
● Museos o instituciones científicas.
● Tiendas especializadas en astronomía.
¿Dónde es mejor no comprarlas?
Conviene evitar las gafas cuya procedencia sea desconocida o que no identifiquen claramente al fabricante. Hay que desconfiar de productos sin etiqueta, sin referencia a la norma ISO o vendidos por vendedores no identificados en mercadillos o plataformas de internet donde no pueda verificarse su origen. La NASA recuerda además que no existe ninguna marca «aprobada por la NASA», por lo que ese reclamo publicitario es engañoso.
Un último consejo importante
Las gafas para eclipses no sustituyen los filtros solares para telescopios, prismáticos o cámaras. Nunca debe mirarse el Sol a través de estos dispositivos utilizando únicamente
las gafas, ya que la concentración de la luz puede producir lesiones oculares graves.
Asimismo, unas gafas de sol convencionales, por oscuras que sean, no protegen frente a la observación directa del Sol.
“Disfrutar de un eclipse es una experiencia única, pero merece la pena hacerlo con todas las garantías. Una elección correcta de las gafas es una inversión mínima para proteger un sentido tan valioso como la vista”