Redacción
Lo mejor del género negro y de la novela histórica en una impecable y adictiva narración
Acerca de la autora
ELISABETH ANGLARILL (1967) es periodista y experta en comunicación. Ha trabajado en diversos medios, aunque ha centrado sus actividades en el mundo audiovisual. Ha sido guionista, locutora, documentalista, presentadora y reportera en TVE, donde también ha dirigido programas de televisión y ha desempeñado el cargo de subdirectora de contenidos de cultura y sociedad.
Ha dirigido varios documentales, los últimos en el programa Imprescindibles de La 2. Tras varias obras de no ficción, Los malos muertos es su estreno como novelista.
Los malos muertos. Qué nos cuenta
En 2012 se produce un inquietante hallazgo en el yacimiento arqueológico de Empúries: durante las obras de construcción de un centro de visitantes aparecen restos humanos que no encajan con los habituales enterramientos de un antiguo enclave griego, y que ponen en vilo a la población costera de L’Escala. Pero la situación se complica cuando cerca de la playa aparece un segundo cuerpo. Alex Sabell, una joven agente que participa en el caso, pronto intuye que no se trata de una coincidencia, sino de muertes vinculadas entre sí. Una de ellas, además, le remite a hechos ocurridos en el pasado que alguien intentó ocultar y que salpican a su familia.
En una historia paralela, situada en 1912, el joven arqueólogo Mateu Mercader se incorpora al trabajo en las excavaciones de Empúries lleno de ilusiones y proyectos, pero pronto descubre que el saqueo y tráfico de piezas arqueológicas están a la orden del día. ¿Se pondrá del lado de los que se enriquecen con el expolio o hará lo posible por ponerle fin?
«La memoria que hagamos de nuestro pasado configurará nuestro futuro. Un pueblo sin historia es un pueblo sin principios».
Sabell, atrapada en la complejidad que supone separar lo personal de lo profesional, contará con el apoyo de Jérôme Tolbert, comisario francés prejubilado que, por motivos personales, está pasando unos días por la zona. Todo apunta a que, en realidad, los cadáveres encontrados son las grietas por las que se filtra el pasado.
Tolbert aporta experiencia investigadora en crímenes complejos, y ofrece a Alex una visión y una perspectiva más amplias: en toda investigación criminal, como en un minucioso análisis histórico, se requiere la misma combinación de observación, precisión, perseverancia e intuición. Lo ocurrido aquel año de 1912 (traiciones, pactos de silencio y crímenes encubiertos) tiene consecuencias que se arrastran durante generaciones, revelando cómo el pasado nunca queda verdaderamente enterrado