miércoles, agosto 17, 2022

María José Cantudo: “Gracias a mí se le abrieron muchas puertas a la mujer”

Texto: Javier Cuenca/ Fotos: Antonio Cuenca y M.J.C.

No soporta que la consideren “la reina del destape”, únicamente por haberse desnudado en una película de hace más de cuarenta años, ni que los nuevos y desinformados periodistas tengan de ella una visión que no se corresponde con la realidad, hasta el punto, dice, de atribuirle una edad más avanzada de la que tiene. Al mismo tiempo se declara cada día más fan de María José Cantudo, la actriz, a la que ha redescubierto, asegura, en los mundos virtuales de internet.

El nombre de María José Cantudo parece ir ligado, aunque ella no lo quiera ni le agrade, a aquella época postfranquista en que el cine empezó a liberarse de cualquier atadura y a enseñar más de lo que hasta ahora había revelado por culpa de los censores de turno. Y es que esta jienense que se vino pronto a Madrid a foguearse como modelo publicitaria y actriz de fotonovela, quiere poner en primer plano a la persona, esa que demasiadas veces ha quedado eclipsada por el personaje.

En la distancia corta María José Cantudo es una persona afable, aunque a lo largo de la entrevista percibo en muchas ocasiones su contrariedad ante el injusto trato que le han brindado determinados medios de comunicación, más proclives a extraer el morbo que a dar voz a la persona. “Me revienta que me consideren la reina del destape”, lamenta en un determinado momento de la conversación.

Cantudo empezó como modelo y actriz de fotonovela @Antonio Cuenca

Los comienzos

En 1972 María José Cantudo llegó a Madrid para estudiar arte y decoración, con 15 años, según explica a Más Noticias, y para pagarse los estudios empezó a trabajar como modelo publicitaria y actriz de fotonovelas. Posteriormente se fijó en ella Valerio Lazarov y empezó a copresentar, junto a Ángela Carrasco, el programa “Señoras y señores”. Gracias a esa experiencia televisiva fue descubierta por el productor cinematográfico José Frade, quien la contrató para aparecer en seis películas.

Entre esas películas estaría la controvertida “La trastienda” (1975), dirigida por Jorge Grau y que se hizo muy popular porque nuestra entrevistada protagonizaba el primer desnudo integral del cine español. “El primer desnudo integral que no se veía prácticamente nada”, me aclara. Le resulta paradójico a la actriz jienense que en dos salas de cine contiguas de Madrid se estuvieran proyectando “La trastienda” y una película protagonizada por la británica Glenda Jackson (no recuerda el título, aunque por la fecha podría ser “Una inglesa romántica”, de Joseph Losey), y mientras que para ver el filme de Grau se formaban enormes colas, para el otro, en el que aparecían secuencias mucho más eróticas, apenas había público.

Yo creo que en ‘La trastienda’ lo que más impacto tuvo en la gente fue el pubis, que debía ser muy frondoso, porque otra cosa no se veía” comenta entre risas. “Si parecía que me había puesto un bañador o un bikini negro, imagínate… De todas maneras, todas las grandes estrellas del cine español, hasta las más recatadas, habían hecho películas de doble versión (filmes en los que para su estreno en España se eliminaban las escenas más subidas de tono, pero no en el extranjero). Y ‘La trastienda’ iba para doble versión. Lo que pasa es que al abrirse la mano salió esto. Yo no me imaginé nunca que iba a salir aquí en España, pero resultó que murió Franco y salió”.

María José tenía 18 años cuando rodó la película «La Trastienda» @Antonio Cuenca

Cantudo cree que el revuelo de esta película fue más duro para ella por tener en aquel momento 18 años, hermanos que apenas eran unos niños y un bebé de ocho meses. “Yo venía de un pueblo y mis hermanos tenían que enfrentarse con los niños del colegio. Por eso para mí fue bastante duro. Pero luego he pensado que gracias a mí se le abrieron también muchas puertas a la mujer, cosas importantes”, subraya.

La actriz insiste en que “La trastienda” no era una película de destape, como se ha venido diciendo, ya que ese fenómeno empezó más tarde. “La gente joven, como no está informada, como no ha estudiado y no sabe lo que fue aquella época, aunque no está tan lejana, se va a la Wikipedia y se cree lo que pone ahí, que es casi todo mentira. Yo no he hecho películas de destape. He hecho 26 películas y no me quitaba nunca ni las bragas ni el sujetador para ninguna escena, por pequeña que fuera, en la que estuviera en la cama con un señor”, recalca.

No soporta que la consideren «La reina del destape» @Antonio Cuenca

Asegura que ella elegía muy bien las películas en las que participaba y no tenía necesidad económica alguna de intervenir en obras de esa naturaleza, que le parecían “vomitivas”, por mucho dinero que le ofrecieran, y ese fue el detonante que la impulsó finalmente a dar el salto al teatro para hacer “Las Leandras”, donde ganaba mucho menos, pero podía reivindicarse como actriz de talento.

Por tanto, le indigna que la consideren “la reina del destape” únicamente por mostrar el pubis en una película, cuando había otras actrices de la época haciendo en la pantalla cosas más fuertes. “En España hay mucha envidia cochina y no se respeta a sus ídolos. Aquí la gente en el momento que vales, en vez de auparte te machacan; y a todas las personas que no valen un puñetero duro ahí las tienen porque nunca les van a quitar el puesto. Yo estaba en mi sitio, y como pensaran que le podía quitar el puesto a la que estaba allí, ya no volvía más. He tenido muchos problemas de esos. Eran horribles las cosas que me hacían”, cuenta.

Dar el salto al teatro significó algo bueno para la actriz @Antonio Cuenca

Naschy, Saura y Buñuel

Volviendo a su carrera cinematográfica, le hago notar que hay una película en la que intervino, “El huerto del Francés” (1977), dirigida por Paul Naschy, de la cual se ha elogiado mucho su interpretación y que ha terminado siendo considerada una obra de culto dentro del género del terror patrio. Me cuenta que Naschy quería que ella apareciera en todas sus películas, lo cual era imposible por motivos de trabajo. Sin embargo, fue tanta la insistencia del creador de Waldemar Daninsky que la actriz acabó aceptando y participó en el filme como un favor al realizador. “Si esa película se hizo, fue gracias a que yo dejé de hacer otra por hacerle el favor a Paul Naschy. Y mira por dónde, se ha convertido en una película de culto”, dice.

En 1983, Carlos Saura estrenó “Carmen”, segunda película de la trilogía musical que rodó junto al bailarín Antonio Gades, y en la que nuestra interlocutora podría haber tenido el papel protagonista. Me cuenta que el director aragonés la llamó para hacer una prueba, y aunque le agradó mucho el resultado hasta el punto de decir que era idónea para el papel, su excesiva altura (Cantudo mide 1,72 metros) impidió que finalmente la contrataran. “Saura me llamó al día siguiente, y no sabía cómo decírmelo, pero me dijo que no podía hacer la película porque era muy alta, porque me comía la película”, recuerda.

María José Cantudo hizo 26 películas @Antonio Cuenca

Otro gran realizador, también aragonés, con quien podría haber trabajado  unos años antes, es Luis Buñuel, quien la quería para el papel protagonista de «Ese oscuro objeto del deseo» (1977), que acabaría siendo interpretado por Ángela Molina. En aquellos momentos la actriz jienense tenía contrato con el productor José Frade, pero, según me explica, este le hubiera permitido hacer la película. Sin embargo, cuando Buñuel se interesó por ella, una persona, que casualmente era representante de Ángela Molina, le aseguró que había hablado con Frade y que Cantudo no podría hacer la película porque éste no la dejaría. Algo que, desmiente la entrevistada, no era verdad porque el productor le aseguró que nadie había hablado con él sobre ese asunto y que hubiera estado encantado de que apareciera en el filme de Buñuel debido a la proyección internacional que habría supuesto. “Esas dos películas eran para mí”, asegura la actriz, en referencia a las de Buñuel y Saura, “pero el destino o la mala fe de la gente hicieron que no fuera así”.

Le pregunto si su experiencia como actriz de teatro ha sido más gratificante que la del cine, a lo cual me responde que, desde luego, considera que “la cuna de un actor está en el teatro”. “A mí a todas estas señoras que les dan Oscar y eso me gustaría verlas en el teatro, porque no saben ni hablar”, dice. “Les dan todas las cosas pero estas no han pisado unas tablas. Ahí es donde se ve un verdadero actor”.

Cantudo celebrando su cumpleaños hace unos días

En su faceta de productora teatral, añade que tiene mucho que agradecerle al público porque a ella nunca le han dado una subvención: “Yo he pedido subvenciones y me han dicho que no porque lleno los teatros. Gracias al público he podido seguir produciendo porque al tener los teatros llenos he tenido dinero para poder producir una obra detrás de otra y llevar los mejores escenarios, los mejores actores, los mejores músicos y los mejores vestuarios que se han hecho en este país. Eso me lo puedo llevar a gala”.

Fan de la Cantudo

Guarda también muy buen recuerdo de su paso por series de televisión como “Cuéntame cómo pasó” o “La que se avecina” y lamenta que el medio televisivo haya cambiado tanto a peor, y tiene igualmente palabras de agradecimiento por su designación como Miembro Honorario de la Unesco en 2013 debido a su labor filantrópica. Respecto a esto último, está convencida de que si en vez de ser española hubiera nacido en otro país, dicho reconocimiento habría merecido una información más extensa y no “un recortito”.

María José Cantudo está inmersa en una colección de joyas

¿Y en qué se ocupa María José Cantudo en este momento? Me cuenta que hasta ahora nunca había prestado demasiada atención a la repercusión que su carrera tenía en los medios de comunicación, pero de un tiempo a esta parte, coincidiendo con la época pandémica y con la adquisición de un teléfono móvil con más prestaciones (asegura que hasta hace unos meses no poseía un aparato con Whatsapp), ha empezado a rastrear su trabajo en el mundo de Internet. “Me he quedado como fan de la Cantudo, soy fan de la Cantudo. He empezado a ver cosas de esta señora y he dicho ¡caramba!, ¿esto qué es? ¿Y todo esto no lo ha visto la gente? Puedo decir en este momento que soy totalmente fan de la Cantudo”, señala.

Lo que tiene muy claro también en este momento es que no va a volver al teatro ni a la televisión, ya que los proyectos que le ofrecen no le interesan. “Creo que yo no tengo cabida en lo que se está haciendo en este momento. No me veo. No tengo necesidad ni artística ni económica, respeto mucho a la Cantudo y no quiero que haga tonterías. Ha tenido una carrera muy bonita, intachable, ha sido una mujer que se ha hecho respetar, ha trabajado con dignidad y lo que ha hecho ha sido con mucho esfuerzo. No quiero que una tontería de hacer cualquier cosa la baje de donde tiene que estar”, indica.

La tarea en la que se halla inmersa ahora es una colección de joyas con la letra M como motivo principal, diseñada por el escultor Manuel López y que se podrá adquirir en oro y en plata. Explica la actriz que representa la M de la Virgen María, porque le pidió que la ayudara y que fuese su madre cuando viajó a la capital, donde no tenía a nadie; la M de mujer, porque se convirtió en una mujer con las ideas muy claras; la M de madre, porque se considera una excelente madre, como deben serlo todas, y la M de Madrid, porque esa ciudad le ha dado todo lo que tiene. Ahí queda eso.

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