sábado, noviembre 26, 2022

Marta Mansilla: “Exportar música que no sea flamenco fuera de España es muy difícil. Tenemos un poco de complejo”

Texto: Javier Cuenca

Siempre ha tenido claro que quería dedicarse al jazz, lo cual no ha impedido que el sonido de su flauta haya acompañado y siga acompañando a otras músicas y músicos. Pero hace unos tres años decidió que ya era el momento de tener su propio proyecto como compositora e intérprete, y así nació “Pacemaker”, el primer álbum de Eme Eme Project, las iniciales de su nombre y primer apellido: Marta Mansilla. Un magnífico disco lleno de jazz-fusión con destacables colaboraciones como las del pianista y teclista David Sancho o la vocalista Virginia Alves.

Marta Mansilla no es una recién llegada a la escena musical. Antes de encarar su primer disco como líder de un proyecto propio, el sexteto Eme Eme Project, ha estado acompañando con su flauta a importantes artistas del panorama nacional como Rozalén, El Kanka, Jorge Pardo o Pedro Ojesto. Esta madrileña nacida a mediados de los 80, que  estudió música moderna, jazz, improvisación y flamenco, ha formado parte, entre otros proyectos, del grupo español de reggae Emeterians, nominado al Grammy Latino en 2018.

Pero desde siempre ha sentido una enorme fascinación por el jazz, así que hace cuatro años, a raíz de formar dúo con el teclista David Sancho, empezó a tener algunas ideas que fueron conduciendo a su proyecto como compositora e intérprete. Además, algunos de los temas se los imaginaba con un acompañamiento vocal, aspecto en donde entra la cantante Virginia Alves, con quien Marta mantiene una muy buena relación desde hace diez años y que también ha aportado su faceta compositiva al proyecto. A él se suma igualmente el batería Alberto Brenes, también buen amigo suyo, y ´posteriormente el bajista Jesús Caparrós, integrante habitual de la banda del cantante y saxofonista Antonio Lizana.

El primer concierto lo realizaron en febrero de 2020, un momento “muy oportuno”, bromea la artista, ya que un mes después llegó la pandemia y el confinamiento. En esa actuación ya tenían cuatro temas propios, y la completaron con versiones de otros músicos que les gustaban, como Robert Glasper, cuya influencia en este primer disco reconoce la flautista. El momento pandémico les sirvió para trabajar más sobre esos cuatro temas propios que ya tenían e ir configurando lo que ha terminado siendo “Pacemaker”, el primer trabajo de Eme Eme Project.

No ha habido nunca como un propósito de ‘voy a hacer esto’, sino que ha sido de manera muy natural el ir generando una cantidad de temas, todos con bastante conexión entre sí, el ver que queríamos formar esta banda y que todos apostábamos por ello. Y yo también tenía la necesidad, como flautista y como compositora, de hacer mis propios temas y de sacar a la luz mi música, y de sentirme parte de algo de manera fija”, cuenta Mansilla a Más Noticias.

@Alba Pérez

Anderson, Pardo, Glasper

A la hora de hablar de influencias, de esas músicas y músicos que han tenido algo que ver en la formación artística de Marta, no duda en mencionar, en primer lugar, a Ian Anderson, cantante y flautista de Jethro Tull, que le ponía su padre, amante  de la música de los 70 y del rock progresivo, cuando era pequeña. “Yo decía: esto me encanta, quiero tocar como este”, recuerda la artista madrileña.

También le ha gustado mucho siempre la música celta, con bandas como Güendal o Night Noise, y Jorge Pardo, habiendo tenido la suerte de ser alumna suya y con quien tiene una relación muy cercana. “He podido tocar incluso con él, compartir escenario” cuenta. “Lo primero que he incorporado en mi lenguaje es, sin duda, escuchar a Jorge Pardo. Yo creo que las primeras transcripciones que me he hecho de solos, el identificarme con una manera de tocar, sin duda era con Jorge Pardo”.

Pero si hay un punto crucial en el que cambia su lenguaje porque encuentra a alguien que la representa enormemente en su forma de tocar la flauta es cuando descubre a Elena Pinderhugues, integrante del grupo del trompetista Christian Scott. “Me quedé completamente enamorada, alucinada. Era como decir: joder, este es el lenguaje que yo estoy haciendo, que me ha salido siempre de la manera más natural, y su manera de tocar me llegó al alma. De repente encontré una fuente de inspiración: era como decir: esto es lo que yo hago y por fin he encontrado a alguien de quien beber, de quien aprender muchísimo”, relata Mansilla.

En cuanto al pianista Robert Glasper, cuya influencia en “Pacemaker” es evidente, la flautista madrileña asegura que este músico lleva abriendo nuevos caminos desde hace mucho tiempo y es la primera persona que acerca la música urbana al jazz. “También lo han hecho gente como Roy Hargrove o Herbie Hancock, pero como músico que se haya formado en una institución jazzística, Robert Glasper ha sido clave”, dice.

Sólo flamenco

Volviendo a la génesis de su primer disco, Mansilla no duda en resaltar la importancia de sus músicos acompañantes: tanto el pianista David Sancho, como uno de los pilares fundamentales en la composición de los temas, como la vocalista Virginia Alves, quien además de su voz aporta las letras, escritas todas ellas en inglés. También ha sido importante la otra colaboración vocal del álbum, a cargo del cantante At-One, sobre cuyo talento se deshace en elogios, y el trabajo de posproducción realizado por el batería Pablo Martín Jones. El disco lo presentará oficialmente el próximo 29 de octubre, a las 20 horas, en formación de sexteto, en el Café Berlín de Madrid, pues aunque lo ha estado rodando por diferentes escenarios, no ha tenido aún su puesta de largo oficial.

Aunque el intérprete de flauta español más conocido es Jorge Pardo, debido a su proyección internacional, Mansilla señala que hay muchos otros, especialmente mujeres, y resulta innegable que se está poniendo en valor últimamente la figura del flautista como líder, con ejemplos como los de Juan Carlos Aracil, María Toro, Trinidad Jiménez, Carmen Vela, Clara Gallardo o María Gil.

@Julio Guillen

Y hablando de proyección internacional, asegura que le gustaría mucho poder dar conciertos en el extranjero, pero es consciente a la vez de que “exportar música que no sea flamenco fuera de España es muy difícil. Lo sé por mis compañeros, por lo que estoy viendo  y por las experiencias cercanas. Hay otro tipo de estéticas que no se nos tienen en cuenta y me da un poco de pena porque sí se están haciendo cosas increíbles y que no desmerecen para nada a lo que se pueda estar haciendo tanto en el resto de Europa como en América. Creo que tenemos un poco de complejo o que no se está tratando todo lo bien que se podría tratar”, subraya. 

Para terminar, no quiero dejar pasar la oportunidad de hablarle de dos solos de flauta presentes en el disco que me han impresionado especialmente por su complejidad y virtuosismo: los de las piezas “Intro” y “Silverhead”. Me comenta que ambos solos, a pesar de tener una estructura preconcebida, son fruto de la improvisación: “No tienes planificado qué notas vas a hacer, es algo que sale. Lo que pasa es que de todos los ejercicios que has estado haciendo para saber hacer un solo, en tu cerebro se queda un poso. Luego todo el mundo tiene su propio lenguaje”.

Si quieres disfrutar de estos dos solos y del resto de  la excelente música que hay en este álbum, puedes adquirirlo en formato físico a través de la página web de Marta Mansilla, www.martamansillaflauta.com. En esa web también podrás obtener información puntual sobre sus conciertos, discografía, colaboraciones, etc.

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