Redacción
En pleno Spittelberg, donde los laberínticos patios interiores, las galerías y los pequeños locales caracterizan el barrio, ha abierto sus puertas el Miiro SpittelBerg, el segundo establecimiento en Viena del grupo hotelero londinense. Fiel al lema «Brilliantly Considered Stays», este establecimiento también apuesta por un enfoque claramente orientado al vecindario y se integra de forma armoniosa en su encantador entorno: el histórico barrio del distrito 7, cuyas casas de estilo Biedermeier rehabilitadas figuran hoy entre los puntos de encuentro más populares de los barrios más céntricos de Viena.
Esta conexión entre historia y presente también define el interiorismo. El arte es el hilo conductor: obras de Attersee, Moldovan, Mikl, Pfaffenbichler, Zobernig, Kolig y LaCroix están presentes en todo el hotel. La pintura abstracta del techo, obra del artista austriaco Florian Metzner (alias @Flowsofly), que se extiende por la zona de entrada, la recepción y el bar, aporta un toque original y contemporáneo.

Las 132 habitaciones y suites están pensadas para satisfacer las necesidades de quienes visitan la ciudad y, según la categoría, cuentan con terrazas o vistas a la ciudad. La oferta se completa con un gimnasio abierto las 24 horas. Además, la planta baja está concebida como un lugar público de encuentro. En Poco, el restaurante y bar del hotel, se sirven pizza, platos para compartir, aperitivos, cócteles y bebidas. La oferta se completa con veladas de vinilos y un rincón con DJ, un concepto dirigido tanto a los huéspedes del hotel como al vecindario ya los transeúntes. A partir de septiembre de 2026, el hotel ofrecerá además dos espacios para reuniones y conferencias para grupos pequeños de hasta 14 y hasta 18 personas, respectivamente.