Caetano Veloso: “Meu coco” (discográfica: Sony Music)

Por Javier Cuenca

El simple hecho de contar con nuevo material de Caetano Veloso, ya sea cantando canciones propias o dejándose seducir por repertorio ajeno, es de por sí motivo suficiente para la celebración. Pero si se da la primera de las circunstancias, es decir, que las composiciones son del propio Caetano, el regocijo es doble, máxime si tenemos en cuenta que el anterior trabajo del brasileño con canciones originales data de 2012.

Pero vayamos al grano: ¿Qué nos vamos a encontrar en este nuevo disco de Caetano Veloso? Pues una docena de canciones que se disfrutan sin que apenas uno se dé cuenta, con la gozosa inmediatez que se experimenta ante el trabajo bien hecho. Hay sensibilidad y delicadeza en este álbum, dos señas de identidad del brasileño que no nos van a asombrar a estas alturas de la película porque han sido constantes en el material que ha abordado hasta ahora, ya sea, insistimos, propio o ajeno.

Podría limitarse Caetano a lo más sencillo, a hilvanar canciones que no huyeran demasiado de lo convencional, entendiendo por tal el rico tapiz de colores que palpita en su país de origen. Pero no es así. El compositor no se conforma con agitar la coctelera brasilera, sino que sigue haciendo hueco a otros sonidos. Escuchen, si no, el segundo corte de este “Meu coco”, “Ciclâmen do Líbano”, pequeño prodigio étnico cargado de intenciones morunas.

Hay coqueteos con el pop más exquisito y menos convencional en “Não vou deixar”, y con el fado, por aquello quizá de las afinidades lingüísticas, en “Você-você”, donde brilla la colaboración vocal, la única en todo el trabajo, de la cantante portuguesa Carminho. Lo demás es dejarse llevar y envolver por unas canciones en las que su artífice vuelve a pulsar con maestría esos resortes de la sensibilidad y el buen gusto a que nos tiene acostumbrados a lo largo de una carrera tan sólida como coherente. Un lujo.

Compartir

Artículos relacionados

NASSAU, LA CAPITAL DE LAS BAHAMAS

Navidades con esencia créole: una celebración única en Seychelles

La ciudad de Bremen: una Navidad sacada de un cuento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

LO + LEIDO

PILAR VELÁZQUEZ: “No echo de menos nada de aquella época. La vida son etapas y hay que saber vivir cada una de ellas”

Flavia Zarzo: «Me he pasado unos años haciendo el papel de mi vida, ser madre»

Carlos Cabra: “En esta profesión siempre hay un personaje que te descubre como actor y que te pone a otro nivel”

Tony Isbert: «La prensa siempre me ha tratado muy bien»