jueves, diciembre 1, 2022

EL GALOPE DE UN PAIS NOMADA

Mi primera visión de MONGOLIA, fue el aeropuerto internacional Gengis Khan, nuevo, moderno, pequeño , para entrar en el país es necesario llevar el visado gestionado previamente en la Embajada y una carta de invitación de una agencia local, con estos documentos la entrada es muy rápida y sencilla.

Yo iba a asistir a un congreso de  turismo organizado por las autoridades turísticas del en colaboración con diferentes compañías aéreas  y un receptivo local @juulching world tours que celebraba los 25 años en el sector del turismo, lo que me dio una idea de los años que este país llevaba recibiendo visitantes, precisamente de los países invitados al evento (China, Japón, Tailandia, Taiwan, Singapur, Alemania y en esta ocasión como invitados especiales España).

Los 2 primeros días los dedicamos al evento celebrado en el Centro de Congresos de Ulan Bator, no es un centro de congresos “al uso”, sino varias  yurtas  gigantes donde se celebraron desfiles con trajes típicos, reuniones, presentaciones, conferencias ,folklore, actuaciones musicales  ambientados con el “morinjuur” y lo mejor,  las cenas de gala con un fabuloso despliegue de la gastronomía local, basada en carne de cordero, pasta, fideos de arroz, papa dulce, y todas las variantes de los productos lácteos, queso, yogurt, manteca y el  aaruul o qurut cuajos seco hecho a base de leche agria, se toma como snack es duro, áspero. Especial mención a la bebida nacional o Airag, es leche de yegua fermentada, de sabor ácido y debo decir que nada agradable al paladar pero te lo ofrecen en todos los sitios como símbolo de bienvenida, cuando has probado varios “tragos” hasta resulta agradable aunque no se debe abusar porque es muy “digestible”. Una vez finalizado el Congreso comenzó la aventura, tenía tantas ganas de descubrir este mítico país que el puro nerviosismo no me permitía descansar, solo quería salir y ver … Ulan Bato r, la capital con una población de 1 millón y medio de almas , -la mitad de todo el país-, me pareció dinámica, muy viva, una mezcla entre la modernidad y las tradiciones ancestrales , la gente disfruta  en la calle, también es cierto que estaba en pleno mes de septiembre, en el comienzo del otoño y según nos contaban estaban aprovechando los últimos rayos de sol porque a partir de octubre y hasta finales de abril, la nieve y las bajas temperaturas se apoderan de la ciudad llegando a soportar 50º bajo cero, pero la actividad no cesa, a un ritmo más lento pero la vida sigue, están totalmente adaptados al medio.

La primera visita fue al valle sagrado de los nómadas, a 1,30 h al norte de la capital, desde lejos se divisa la imponente estatua ecuestre del legendario conquistador de 40 metros de altura construida en acero pulido aparece vigilante sobre la estepa, donde forjó su mito y leyenda. En la base hay un museo con objetos de la Edad de Bronce, se puede subir hasta la cabeza del caballo, en ascensor.

LA ANTIGUA CAPITAL

Se sitúa en Karakorum a 360km de Ulán Bator, durante 140 años  fue la capital de las tribus unidas del imperio mongol, fundada por Gengis Khan en el año 1220 y destruida por el ejército chino en el año 1390.

Sobre sus ruinas se construyó el primer monasterio budista Erdee Zuu en el siglo XVI, hoy en día queda en pie un cordón amurallado de 400 metros de largo intercalando unas bellas estupas blanquecinas, el interior alberga templos de origen chino y tibetanos. Me asombró el paisaje, pensé que solo iba a ver vastas llanuras áridas y desérticas, en cambio encontré una estepa verde salpicada de extensos campos de flores de colza amarilla, un cielo azul y una carretera sin fin.

EL GRAN DESIERTO: GOBI

Un vuelo de 50 minutos me llevó hasta Dalanzadgad, la puerta de entrada al inmenso desierto, la ciudad en sí no tiene ningún interés especial, andando en cualquier dirección en tan solo 15-20 minutos ya estás en pleno desierto. Media hora en 4×4 y siguiendo la rodada de las pistas de tierra, llegamos al campamento de Yurtas Gobi Erdene.

Alojamientos sencillos, prácticos cómodos con un servicio amigable y atento, el interior de las yurtas está equipada con una estufa de madera que la encienden un par de horas antes de levantarse para calentar el interior y que la ducha sea más agradable, las temperaturas por la noche pueden descender bajo cero.  Aquí el lujo radica en disfrutar de la paz, tranquilidad y las noches estrelladas.

EN LA CRESTA DEL GOBI:

Auténticas montañas de arena, una inmensa  extensión en medio de la estepa un lujo para la retina contemplar el tono dorado y las formas caprichosas de estas moles de arena con los tonos verdes de los oasis que reposan a sus pies, decidimos escalar las dunas de Khongoryn Els, son las más altas de Mongolia, con cotas de 300 m de altura, se las conoce como “arenas cantarinas”, doy fe que llegar a la cima supone un gran esfuerzo, después de 2 horas de subida en zig-zag la recompensa fue sublime e  indescriptible!!

Pero el descenso también tuvo su sorpresa, el guía me dijo que me tirara por la ladera, como si de un tobogán se tratara para escuchar como “cantaba la duna” por el movimiento y el aire,  efectivamente así fue, algo increíble.

La zona tiene muchos secretos escondidos, el cañón de Yoliin Am, una garganta que puede explorarse andando o en camello siguiendo el curso del estrecho riachuelo que lo atraviesa, disfrutando de los yaks, argalis o cabras salvajes que se encuentran en los pastos, infinidad de aves perdigallo altaico, cernícalos, halcones vigilaban nuestro paso por el cañón. Durante la caminata pude contemplar la marca del hielo en las paredes de las rocas, 5 o 6 metros por encima de mi cabeza, lo que me dio una idea de lo extremo del clima en esta zona del mundo. 

LOS HUEVOS DE DINOSAURIO

El paleontólogo americano Roy Chapman Andrews realizo este hallazgo en 1920 en los acantilados de Bayanzag, también se han encontrado restos fósiles del “velociraptor” , aparte del aspecto arqueológico el sitio es un espectáculo por el efecto de la luz sobre el color anaranjado de las rocas, las puestas de sol son increíbles.

EL CABALLO, ALGO MAS QUE UN ANIMAL

El nómada siente autentica veneración por sus caballos, forman parte de la familia. El pura sangre mongol estuvo a punto de desaparecer en los años 70 por lo que las autoridades en  1993 fundaron  el  Parque Nacional Khustain con el objetivo de recuperar  esta raza “Takhi, Ó Przewalski”, que se caracteriza  por tener las patas cortas , el  cuello fuerte y ser capaz de resistir temperaturas extremas bajo cero.

 Tuve la oportunidad de hacer un trecking por las laderas del parque y verlos galopar en manada, en busca de agua y pastos.

Marisol Setien, Especialista en Grandes Viajes.

Diario Digital

Artículos relacionados

2 comentarios en “EL GALOPE DE UN PAIS NOMADA”

  1. Un país maravilloso donde su mayor tesoro son sus gentes, duras, amables, hospitalarias,lo visité hace ya varios años y tengo un recuerdo imborrable de aquel viaje. Bonito relato!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe las  últimas noticias

Suscríbete a nuestra newsletter semanal