lunes, septiembre 26, 2022

JAMMING. Cómo hacer reír durante 20 años y no morir de éxito

Redacción

Porque el humor no tiene limitigs ni wokings

Pocas compañías de teatro pueden alardear de llevar 20 años ininterrumpidos haciendo reír en un espectáculo de hora y media donde no hay nada escrito, donde el espectador se convierte en el guionista y donde el teatro de improvisación es el absoluto protagonista. Esto es Jamming y vuelven con más fuerza que nunca en octubre al Teatro Maravillas, C/ de Manuela Malasaña, 6 Madrid.

Un espectáculo que ha cosechado el éxito en más de 23 ciudades españolas, con presencia en ciudades europeas como Milán, Berlín o Lisboa, entre otras y en Latinoamérica: Colombia y Chile. Juanma Díez, Lolo Diego y Paula Galimberti, son los responsables de este singular show.

Octubre, nueva temporada. 20 años sin parar…

¿Cómo hacéis para renovaros constantemente? Renovarnos es fundamental para nosotrings. Nos renovamos creando estilings nuevos, modificando las sugerencias del público, adaptándonos a los cambios sociales, haciendo de Jamming un espectáculing contemporáneo. Y de esta forma Jamming se ha convertido en un espectáculo más elevado y maduro. La escenografía, el vestuario y nuestra madurez artística nos aporta más peso en el escenario. Todo ello sin perder la frescura y la viveza de unas sesiones 100% espontáneas.

Jamming, es un músculo que hay que ir entrenando, ¿Cómo lo trabajáis fuera del escenario?

Entrenamos como compañía al menos una vez a la semana; a parte de todas las sesiones en los teatros, los eventos de empresa y las clases en la Escuela Jamming. Investigamos en nuevos géneros teatrales y cinematográficos, implementamos las nuevas tecnologías, como la animación en directo, el QR… Individualmente nos formamos con grandes maestr@s en España y fuera, como Fernando Piernas, Vicente Fuentes, Tim Orr, Sinisterra, Ivana Chubbuck… A la vez que aprendemos trabajando en cine, tele y teatro en nuestras carreras individuales. 20 años sin parar haciendo reír. ¿Podemos decir que sois un claro ejemplo de empresa RSC, Responsabilidad Social Corporativa, al menos para vuestro público? ¿Cómo lo veis desde dentro? Sin querer ser pretenciosos, creemos que contribuimos a la sociedad proporcionando momentos de disfrute y felicidad a través del teatro y con nuestro humor. Algun@s espectadorings incluso nos dicen que somos terapéuticos.

¿Creéis que es más fácil desde el humor acercar al nuevo público, los más jóvenes, a que consuman cultura?

El humor en estos momentos es el género que más atrae, quizá por los momentos complicados que vivimos desde hace ya unos años. Nos gusta pensar que contribuimos a despertar en los jóvenes cierta alegría y motivación, si consultamos las estadísticas, encontramos un índice muy alto de suicidios en esta franja de edad. Todo lo que sea ayudar a que encuentren motivaciones y optimismo nos da mayor valor. Muchos ayuntamientos y colegios se sirven de nuestras Sesiones Jamming para acercarles el teatro de manera fresca y divertida.

JAMMING_ Paula Galimberti

Parece que la cultura Woke se está radicalizando en los últimos tiempos y ha llegado de esta forma a los escenarios de los humoristas. ¿Creéis que se puede poner límites al humor?

El humor no tiene límites, precisamente eso hace que a través del sentido del humor podamos poner el foco en temas difíciles, delicados, sensibles… El teatro es un espacio de libertad, de reflexión, de mirada, de purgar, catártico, Y por tanto, sano. El artista puede
acotar en su espectáculo el qué, el cómo y el para qué del contenido a usar. El contexto es fundamental. Y se puede hacer uso del arte en escena de manera más reflexiva, con conciencia o de manera más superficial, irresponsable e ignorante. Solo te tienes que preguntar
como profesional, ¿Dónde quieres estar? Si se ofende alguien o no, es imposible de controlar y no puede ser el rasero del arte. La etiqueta WOKE no la tendrían que tener los espectáculos, sino el público. Que cada persona tuviese la etiqueta WOKE de que no se va a ofender con lo que se diga en el espectáculo y no que la etiqueta la tenga quien está subido en el escenario.

¿No hay una línea muy fina entre el humor y la libertad de expresión?

El humor es una forma de expresión, para que haya humor ha de haber libertad de expresión y para que haya libertad de expresión es necesaria la libertad de pensamiento.  Vivimos en una sociedad alienada, donde el libre pensamiento es cada vez más difícil que se dé de forma democrática. Jamming es un espacio para que, a través del humor, podamos expresarnos libremente sin autocensuras.

JAMMING_LoloDiego

Humor, humor negro, sarcasmo, ironía, escarnio, burla, sátira, retintín, … Y tantos sinónimos del propio humor…. ¿Sin ellos, seguiríamos pudiendo hacer reír a la gente?

Todos esos sinónimos están integrados en nuestros estilings: Tarantining, Shakespearing, Telenoveling, Tragedia Grieguing.. En el momento que desaparezca la risa, desaparecerá la humanidad.

Tras 20 años de Jamming imagino que os habéis encontrado con muchas situaciones políticamente incorrectas y que ahora quedarían en entre dicho. ¿Recordáis alguna?

La verdad que lo de políticamente incorrecto es una etiqueta para juzgar o limitar el arte. En la ficción no hay correcto o incorrecto. Puede haber un teatro más elaborado o más zafio o simple, más irreverente o menos, más consciente o menos; pero no se mueve en
términos de correcto o incorrecto. Pero recuerdo que hubo hace tiempo una improvisación sobre unas monjas que se iban de fiesta a una sala de streaptease y abrió ciertas susceptibilidades. Otra en la que un ciclista negro quedaba el último en todas las carreras. También ha habido gente que le parecía racista el estilo “Orientaling” o cuando hacemos “Gitaning” a petición del público. De momento hemos dejado de hacer Gitaning cuando nos lo piden porque queremos profundizar e investigar en esa cultura, para no caer en clichés que ya no nos divierten hacer como artistas. Es importante recordar que nosotrings hacemos parodia de la vida, de los estilos, de las personas.
De ahí el ING en los estilings, no pretender ser fieles al estilo sino parodiarlo de manera elevada. Sería pretencioso querer improvisar una pieza shakespiriana, o lorquiana, o policial… Sería infravalorar el trabajo de dramaturg@s, guionistas, intérpretes y personas que dirigen teatro o cine y literatos.

Hace tiempo un periodista os definió como “Humor blanco que no blando”. ¿Sentís que este sería un buen traje de chaqueta para Jamming?

Totalmente. Nos identificamos por hacer sesiones de Jamming, respetuosas , en cuanto a no forzar a ninguna persona del público a salir o hacer algo que no le apetezca. También tratamos al público como inteligente. No nos gusta la irreverencia por la irreverencia, ni atacar o extremarnos o ser desagradables por el único fin de parecer transgresores o modern@s. Pero si el títuling propuesto por el público, el contexto lo permite, y estamos en una situación social que podamos parodiar, como la situación del rey emérito, el aborto, la religión, la maternidad o paternidad, lo hacemos sin remilgos y de manera responsable, llevando la situación imaginaria hasta el extremo que creamos sea necesario artísticamente. No vamos de revolucionarios pero a la vez no somos complacientes tampoco con ningún movimiento ideológico, agenda, lobby, colectivo, movimiento. Porque ¿quién dice o decide qué es lo correcto en la ficción, en un escenario? Preferimos hablar de valores y ser fieles a ellos como: la creación en comunidad respetando la individualidad, el disfrute, el respeto al prójimo y a uno mismo, la comunicación, la generosidad, la amistad, el amor y el compañerismo.

JAMMING_ Juanma Díez

El público dice de Jaming

«Ve a verlo las veces que puedas!!!!!. Divertido y la mejor terapia antiestrés»

«Obra peculiar, donde los actores se ponen a riesgo de ser juzgados durante casi dos horas. Interpretación total, sacan la obra de las ideas del público, en directo sin ensayar, sobre la marcha, improvisando constantemente. Todo ello con sentido del humor y buen gusto. Si vas te esperan muchas risas»

«He perdido la cuenta de las veces que he visto Jamming y es que cada vez es algo totalmente distinto pero igual de divertido. Es increíble la capacidad que tienen para improvisar por muy disparatadas que sean las propuestas del público»

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