domingo, diciembre 4, 2022

REÍRSE DE LAS DESGRACIAS AJENAS

Por Javier Cuenca

Piensan algunos que las desgracias ajenas son divertidas, que no tiene nada de malo echarse unas risas a costa de los tropiezos del prójimo, que no supone agresión alguna pasárselo bien un rato si tales infortunios no tienen un desenlace fatal y se quedan en la mera anécdota. No es uno proclive a tan gratificantes pasatiempos e incluso puede llegar a considerarlos de mal gusto hacia la persona sufriente, pero dado que de lo que aquí hablamos es de ficción, y no de realidad pura y dura, reconoce haberse reído con las desventuras que les ocurren a los protagonistas de la nueva película de Javier Fesser.

HISTORIAS LAMENTABLES

Dirección: Javier Fesser

Intérpretes: Chani Martín, Laura Gómez-Lacueva, Alberto Castrillo Ferrer, Pol López, Matías Janick, Miguel Lago Casal.

Género: comedia. España, 2020.

Duración: 129 minutos.

Como para tantas otras cosas, 2020 ha sido un mal año para el séptimo arte. Ante la deserción masiva del público de las salas de cine, y con algunas excepciones de realizadores como Christopher Nolan o Santiago Segura, la mayoría han preferido estrenar sus últimos trabajos en las plataformas antes de arriesgarse a sufrir un batacazo en taquilla. Uno de ellos ha sido Javier Fesser, quien tras el éxito cosechado con la apreciable Campeones, ha decidido ofrecer su nueva película, Historias lamentables, en Amazon Prime antes de hacerlo en pantalla grande.

El autor de El milagro de P. Tinto reflexiona en este filme sobre la hilaridad que puede provocar el infortunio ajeno. Se trata de cuatro relatos interconectados, el primero de ellos concebido a manera de prólogo, cuyos protagonistas son presa de algún tipo de adversidad: Un veraneante obsesionado por el orden se encuentra con un antiguo compañero de colegio y la jornada que preveía placentera se le pone patas arriba; un hombre de color es reiteradamente importunado por la mujer a la que le ha arreglado el jardín; un ludópata que ha dilapidado la empresa familiar busca desesperadamente la manera de salir a flote ante sus indignadas hermanas…

Fesser narra las vicisitudes de estos desgraciados con un ritmo vertiginoso, como si se tratara de una película de acción llena de adrenalina. El autor de Camino logra igualmente que sus gadges funcionen, que el guion avance siempre hacia delante y no dé tregua. Como comentaba más arriba, me he reído viendo Historias lamentables, igual que me sucedió con Campeones, pero sé que no dejará en mí la menor huella, que la olvidaré con facilidad. Es cine que no molesta consumir, pero poco más.

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