Redacción
En pleno primer distrito, entre Fleischmarkt, Schwedenplatz y la catedral de San Esteban, ha llegado un nuevo concepto que se posiciona deliberadamente entre hotel y vivienda. Wilde Aparthotels Vienna Fleischmarkt ocupa un edificio de más de 300 años que en su día funcionó como oficina de correos y que ahora forma parte de los llamados «Posthöfe» (patios de correos). La propia dirección ya lo dice todo: callesjuelas estrechas, fachadas históricas, distancias cortas en todas direcciones. Quien se aloja aquí llega en pocos minutos a Stephansplatz, al canal del Danubio o a la estación de metro Schwedenplatz. A pesar de ello, el barrio es menos turístico que otras zonas del centro de la ciudad: es urbano, animado y tiene su propio ritmo.
El establecimiento apuesta por el concepto de aparthotel. En lugar de habitaciones clásicas, ofrece estudios y apartamentos con cocinita, pensados tanto para huéspedes de fin de semana como para estancias más largas. Así pues, la oferta se dirige a personas viajeros que quieren entrar en el centro sin renunciar a cierta independencia. Especialmente logrado es el trato con el patrimonio histórico. Se han conservado muchos elementos del antiguo edificio, como altas bóvedas, muros robustos y ventanas amplias. A ello se suma un interiorismo contemporáneo que no intenta imitar el pasado, sino que apuesta deliberadamente por los contrastes. Lo antiguo y lo nuevo conviven aquí sin interferir entre sí.

En la planta baja, el vestíbulo, el bar y las zonas de estar también se abren hacia el exterior. Eso responde a una tendencia que se hace cada vez más visible en Viena: los nuevos hoteles ya no quieren ser solo un lugar donde dormir, sino formar parte del barrio. Con ello, Wilde Aparthotels Vienna Fleischmarkt encaja bien en una ciudad que cuida con gusto la tradición, pero que al mismo tiempo está abierta a nuevas formas de viajar.