viernes, julio 19, 2024

LOS CASTILLOS MÁS EMBLEMÁTICOS DE CASTILLA- LA MANCHA

Texto: Héctor Aja

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme… se encuentran vastas llanuras fértiles y montañas entre las que se encuentran molinos de viento. Hablamos de la tierra de Cervantes, donde se inspiró para trasladar su novela más popular, Don Quijote, en la que estableció un imaginario que, a día de hoy, sigue perdurando y es motivo de muchas visitas de turistas, algunos conocedores de la extensa obra de Cervantes, quienes asisten a conocer uno de los centros religiosos y culturales más importantes de España. Un lugar donde el tiempo parece haber retrocedido varios siglos atrás o incluso parece haberse detenido. Sin embargo, parte de su encanto reside en los innumerables castillos y fortalezas que se expanden a lo largo de esta comunidad autónoma. En Castilla-La mancha hay alrededor de 66 Castillos.

Este recorrido comienza con la provincia de Toledo, donde se encuentran alrededor de 26 castillos o restos de ellos.

El Alcázar de Toledo, se trata de una fortaleza de piedra que se encuentra situada en la parte más alta de Toledo. En este castillo alberga una historia, que se remonta desde la época romana hasta la era medieval y la Guerra Civil Española. Su ubicación permite disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad que lo rodea. Originariamente, fue un palacio romano construido alrededor del siglo III y fue restaurado por primera vez en el siglo XVI por la realeza española. Años más tarde, fue restaurado después de que las tropas del General Francisco Franco se refugiarán en esa misma fortaleza para protegerse durante la Guerra Civil Española. Durante un asedio en 1936, fue destruido por completo, y años más tarde se procedió a restaurar y reformar hasta finales de la década de 1950. Actualmente, es un sitio declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, donde se aúnan varios periodos temporales, tanto la historia moderna como la antigua, y es un museo, así como el  hogar de algunos oficiales del ejército.

Alcázar de Toledo

Dentro de la provincia de Toledo se encuentra el Castillo de Almonacid, cuyo origen data del año 848 y es de origen musulmán. En el siglo XI pasó a manos del rey Alfonso VI como parte de la dote de su esposa, Zaida, hija de un rey musulmán de Sevilla. Este castillo fue donado posteriormente a la Catedral de Toledo y fue reformada por el Arzobispo Don Pedro Tenorio. Este castillo también se estableció como prisión durante los tiempos de Juan I de Castilla, durante 8 años, al infante Don Alfonso. Se trata de una edificación que se encuentra rodeada por un foso, estrecho y con poca profundidad hoy en día. También se encuentra rodeado de una fortaleza que lo protege, un recinto interior que consta de un gran patio de armas en el que se pueden hallar depósitos de agua, restos de un silo en el que se almacenaba grano, y también se encuentran algunas habitaciones, y un torreón central. En él residían tropas y era una fortaleza militar destinada a la vigilancia y defensa.

Otro caso es el Castillo de Barcience, situado en el municipio de Barcience, dentro de Toledo. Se puede acceder por una pista junto al cementerio que discurre por un pequeño pinar. Se trata de una zona fortificada entre los siglos XI y XII. De hecho, la construcción del castillo fue llevada a cabo por Juan Silva, conde de Cifuentes, de la familia Silva, a quien le sirvió de residencia. A raíz del levantamiento, el rey le otorgó el título de conde. Su nieto fue el encargado de finalizar la construcción de este castillo. Dentro de él encontramos una planta casi cuadrada. También se erige una torre homenaje de forma cuadrada, donde se encuentra grabado un león rampante, que se trataba de un emblema de una de las familias que residían en ese castillo, la familia Silva, También consta de otra torre rectangular, al lado de la torre homenaje. Sin embargo, en su interior, está destruido, y solo consta la existencia de dos plantas y pasarelas que permiten recorrer los muros de un extremo a otro.

Otro ejemplo más es el Castillo de Casarrubios del Monte, de apariencia gótica y construido con ladrillo. Posee un sello inconfundible y consta de varias torres octogonales en las esquinas y una planta cuadrangular. En las épocas anteriores, pertenecía a los señores y condes de Casarrubios, con lo cual se trata de un palacio señorial de estructura militar.

Y, a continuación, el castillo mejor conservado de toda Castilla- La Mancha es el Castillo de Consuegra. Se trata de un castillo que consta de tres grandes recintos que son protegidos por varios muros y varias torres. En su interior se encuentra un laberinto de puertas, pasillos, escaleras y habitaciones, y todo para dificultar el acceso de los enemigos. A lo largo de su historia, jugó un papel importante durante las guerras civiles entre los califatos de Toledo y Córdoba. En 1085 y 1090, pasó a manos del rey cristiano, Alfonso VI (hasta ahora se desconoce si fue resultado de un asedio o parte de una dote). Después de eso, fue recuperada por los musulmanes y reconquistada por Alfonso VIII hasta que fue cedida a la Orden de San Juan de Jerusalén, quienes lo alteraron hasta darle su forma actual. Las tropas napoleónicas terminaron invadiendo el castillo y destruyeron varios archivos de la orden, y posteriormente se derrumbó entre los siglos XVIII y XIX hasta que en 1960 fue restaurada.

Castillo de Consuegra

En Albacete hay 13 castillos, pero los más destacados son:

En la provincia de Albacete se encuentra el Castillo de Almansa en el Cerro del Águila. Se trata de uno de los sitios mejor conservados de Castilla La Mancha y sobre él se asoman las mejores vistas de la ciudad de Albacete. Parte de su encanto reside en los interiores y hace gala de una amplia obra, más bien, restos de obras de cantería gótica. Es de destacar su escalera de caracol, hecha con roca, donde te permite acceder a la terraza de la torre, y está considerada como una maravilla del gótico de Albacete. Una de las curiosidades que presenta este castillo es la decisión que el alcalde del municipio de Almansa tomó en 1919 de demoler el castillo por el estado en el que se encontraba, pero al final no salió adelante gracias a los informes realizados por la Real Academia de la Historia y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que por Real Orden de febrero de 1921 fue declarada como Monumento Histórico Artístico Nacional.

Castillo de Almansa. Turismo CLM

En la misma provincia de Albacete se encuentra el castillo de Alcalá del Júcar, que se constituyó como una fortaleza almohade para proteger Al-Ándalus. Se trata de una de las mayores obras arquitectónicas provenientes de esa época, y en él se incluye un torreón y dos pequeñas torres. Cerca de ese castillo se encuentra un desfiladero de casas situadas en lo alto de un cerro y situadas alrededor de la fortaleza, que fue construida por los mismos almohades entre los siglos XII y XIII.

Dentro de la provincia de Cuenca, se encuentran 21 castillos.

Los más conocidos son el Castillo de Alarcón, que se encuentra asentado en un hermoso pueblo de Cuenca del mismo nombre. En lo alto de su colina, se encuentra este castillo, que también recibe el nombre de Parador de Alarcón. Este fue construido por los árabes en el siglo VIII. Posteriormente, fue reconquistado por el rey Alfonso VIII en el siglo XII. Con el paso del tiempo ha soportado numerosas revueltas y capturas, y en él se han alojado los marqueses de Villena. Se encuentra rodeado por el río Júcar y en lo alto se erige una robusta torre conocida como Torre del Homenaje. Otro ejemplo es el castillo de Belmonte, que ahora se ha convertido en un museo y se suelen realizar eventos, es de origen renacentista y con unas reformas que datan del siglo XIX y fueron encargadas por una emperatriz de Francia, Eugenia de Montijo, lo cual le dio un aire francés y lo convirtió en uno de los castillos más emblemáticos de España. Durante los meses de mayo y junio se realizan una serie de jornadas en las que recrean de manera didáctica la vida de aquella época con actores y expertos en historia.

El castillo mejor conservado de la provincia de Guadalajara se llama Castillo de Sigüenza, cuyo estilo es lo más parecido al Coliseo. Originariamente, se construyó en el siglo V, con la participación de los moriscos en 712. Más tarde, Fernando I y El Cid lo reconvirtieron en Palacio Episcopal. A lo largo del siglo XIX, el castillo cayó en desuso y se inició una restauración como Parador doce años después. Hoy en día, es un establecimiento hotelero y se puede visitar una parte de su área, ya que la otra parte está restringida a los clientes.

Sigüenza

En la provincia de Ciudad Real hay numerosos castillos, y todos ellos proceden originariamente de la Reconquista. Entre los diversos castillos que hay se encuentra el Castillo de Peñarroya, que se ha establecido como lugar de culto cristiano y en él tiene lugar varias romerías de pueblos durante la temporada de verano. En su interior se encuentra el Santuario de la Virgen de Peñarroya.  Otro ejemplo es el Castillo de Calatrava la Nueva, que fue levantado para defenderse del ataque de los musulmanes durante la Reconquista, y Calatrava la Vieja, que tuvo el reconocimiento de una de las ciudades más importantes de la época Al-Ándalus. Anteriormente, constaba de 44 torres y murallas, constituyéndose como un centro de defensa militar bastante potente. Entre otros, se encuentra el Castillo de Montizón, propiedad privada y también declarado Monumento Histórico- Artístico.

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