Por Javier Cuenca
Es evidente que de un tiempo a esta parte ese invento tan rentable (sobre todo para algunos) llamado YouTube está deparando sorpresas interesantes en lo que al cine de terror se refiere. En cuestión de pocas semanas han llegado a la cartelera dos películas firmadas por sendos realizadores (ambos muy jóvenes) que se han fogueado en la susodicha plataforma antes de dar el paso a la gran pantalla. La segunda de ellas es esta “Obsession” que nos ocupa, una obra tan excesiva y desconcertante como sugestiva y sorprendente.
“Obsession”
Dirección: Curry Barker
Intérpretes: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter
Género: Terror
Duración: 108 minutos
Contar de qué va esta película es tal vez acotar las pretensiones de un artefacto que en todo momento parece ir a su aire, tan incontrolable y anárquico que podría resultar irrisorio otorgarle un argumento cerrado. Digamos que la siguiente secuencia es más sorprendente e inesperada que la anterior, y así hasta culminar en un desenlace que, evidentemente, no vamos a destripar aquí, pero que no deja indiferente.
Señalemos que la cosa va de un chico al que le gusta mucho una chica, pero que no se atreve a decírselo. Es tímido, retraído, no le salen las palabras cuando tiene ocasión y así lo va dejando pasar. Hasta que un día acude a una tienda para comprarle un regalo y se topa con un objeto mágico, un “sauce de los deseos” que, según le comenta la vendedora del establecimiento, le concederá aquello que le pida. Aunque también le advierte que quienes se lo han llevado para utilizarlo han terminado presentando “reclamaciones”.
Pero el muchacho lo compra y, tras perder una vez más la oportunidad de decirle a su amada lo que siente, decide recurrir al arbolito en cuestión, pidiéndole que ella no quiera a nadie más en el mundo salvo a él. Y a partir de ahí se desencadenan una serie de acontecimientos, a cual más grotesco e inesperado, sumiendo al protagonista en una desquiciada maraña de sucesos imprevisibles.

Barker confecciona así una película retorcida y atípica, salvaje y estridente, donde asoman destellos de una comedia negrísima a través de una trama movediza y nerviosa. Como si el Sam Raimi de los ochenta hubiese decidido darle una vuelta de tuerca más a su forma de hacer cine y el resultado se le hubiera ido plena y conscientemente de las manos. E ignoro si este Barker será familia de aquel otro llamado Clive, pero parece haber recogido los rescoldos de ese gozoso disparate llamado “Hellraiser” (1987) para construir con ellos un fuego de dimensiones impredecibles.
Y no podemos dejar de mencionar el impresionante trabajo interpretativo de una actriz llamada Inde Navarrette (recuerden el nombre, no es fácil de olvidar), que por momentos parece vampirizar toda la película, mimetizándose con su mutable personaje hasta extremos asombrosos. “Obsession” es delirante, vertiginosa, incluso transgresora. Es cine de género con ínfulas, que no se conforma, que pretende más. Y sin duda el tal Curry Barker lo ha conseguido.